martes, febrero 17, 2026
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Así se organiza la desobediencia contra la baliza V16

Por Alba Lobera (MundoViperino)

Es importante destacar que la información contenida en este artículo está en constante actualización, ya que el panorama y los hechos relacionados con los temas tratados continúan evolucionando. Nos comprometemos a ofrecer los datos más precisos y actualizados posibles, por lo que cualquier nueva información relevante será incorporada en futuras ediciones.

Este artículo no busca causar daño a ninguna persona ni grupo, sino que tiene como única finalidad ofrecer una visión clara y esclarecedora ante la infoxicación que nos rodea. Nuestra intención es proporcionar información veraz y ayudar a esclarecer los hechos, con el objetivo de que los lectores puedan formarse su propia opinión de manera informada y libre.

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El 1 de enero marcará un punto de inflexión en la forma en que los conductores españoles deben gestionar las averías o accidentes en carretera. A partir de esa fecha, la baliza V16 será la única forma permitida de señalización en casos de vehículos inmovilizados. Algunos lo ven como un paso adelante hacia la modernización y la mejora de la seguridad vial, mientras que otros cuestionan su eficacia y la forma en que se ha implementado.

La normativa es clara: a partir de 2026, los triángulos de emergencia serán reemplazados por esta baliza luminosa. La razón principal es mejorar la seguridad, ya que esta permite que los conductores se queden dentro de sus vehículos, evitando el peligro de estar expuestos al tráfico. En lugar de salir para colocar los triángulos, ya que serán reemplazados, con la baliza bastaría con ponerla en el techo del vehículo, activar su señal luminosa y esperar. Este dispositivo presume de tener la capacidad de transmitir la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0, permitiendo así a las autoridades, según se defiende, conocer en tiempo real la situación y coordinar la respuesta.

A primera vista, todo parece sencillo y seguro, pero hay detalles que merecen una reflexión más profunda.

Seguridad por decreto: tu obligación ante su silencio

Uno de los aspectos que más controversia ha generado es que la responsabilidad recae completamente sobre el ciudadano, a quien se exige comprobar la validez del dispositivo incluso después de su homologación por la DGT. Esta entidad ha retirado la certificación a varios modelos que, en su momento, estaban vigentes, lo que demuestra que una baliza previamente aprobada puede perder su validez si cambian los requisitos técnicos. Además, la DGT exige a los dispositivos conectados verificar periódicamente su conectividad, estado de la batería y visibilidad, así como renovar su homologación, dejando a los usuarios en situación de indefensión ante los nuevos criterios. Organizaciones de consumidores como FACUA elevan la crítica a niveles de «fraude masivo», denunciando que la DGT ha «hecho rematadamente mal» al no informar adecuadamente, permitiendo la venta de miles de balizas no conectadas (inválidas para 2026) en plataformas online, lo que deja a conductores con productos inútiles y sin compensaciones.

La baliza V16 ha recibido ataques principalmente por su visibilidad y eficacia en condiciones adversas. Aunque emite una luz intermitente con una intensidad de entre 40 y 800 candelas, muchos expertos han señalado que, en condiciones de niebla e incluso durante el día, la visibilidad es insuficiente. Esto es especialmente problemático en situaciones como curvas ciegas o cambios de rasante, donde la señal luminosa solo se vuelve visible cuando el conductor está demasiado cerca del vehículo detenido, reduciendo así el tiempo de reacción. Las asociaciones de tráfico, como la AUGC, han alertado sobre el riesgo de accidentes graves, ya que los triángulos tradicionales, al colocarse a 50 metros, permitían a los conductores anticipar un peligro y reaccionar con más tiempo. Con la baliza V16, el conductor se encuentra mucho más cerca del peligro antes de percatarse de lo ocurrido. Por eso, en el ámbito técnico, críticos como los de DiarioMotor y Xataka consideran que “el timo o la estafa no son lo peor” sino que nuestra vida estaría en peligro de muerte.

Por ello, ante el ruido mediático y quejas de usuarios, la DGT ha dicho a última hora que permitirá los triángulos de emergencia además de la baliza V16. Concretamente, estipula en la Instrucción 2025/20 que “un triángulo de preseñalización de peligro eventualmente colocado no tendrá la consideración de obstáculo en la vía y por tanto no será objeto de denuncia”.

Pero, evidentemente, la baliza V16 seguirá siendo obligatoria.

Hay múltiples ejemplos en análisis en Instagram y YouTube, que la califica de «ridículo» y «fracaso en seguridad vial», citando casos reales donde motoristas se salvaron gracias a triángulos bien colocados, y advirtiendo que, precisamente, dicha dependencia tecnológica (conectividad que fallaría, también, en ciertos ámbitos rurales o si el fabricante quiebra) convierte la baliza en un «pisapapeles obsoleto» tras su caducidad, forzando compras recurrentes. 

Al fin y al cabo, para funcionar correctamente, necesita baterías de 9V que deben cambiarse cada cierto tiempo (al menos entre 12 y 18 meses). 

En cuanto a la privacidad, la baliza V16 se jactaría de enviar la geolocalización del vehículo de forma anónima a la plataforma DGT 3.0. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha emitido informes que aseguran que el dispositivo no está vinculado a datos personales, y que el envío de ubicación es anónimo, sin riesgos de invasión de privacidad. De hecho, un fact-check realizado por Maldita.es el 18 de diciembre de 2025 aclara –aunque en estos momentos según podemos ver todavía no se han pronunciado oficialmente– que el dominio es propiedad efectiva de la DGT, gestionado a través de la UTE formada por Vodafone, Kapsch, Inspide y Pons Seguridad Vial, contratada en 2019 para operar la plataforma DGT 3.0

No obstante, una investigación publicada el 28 de noviembre de 2025 por el sitio web BandaAncha.eu, reveló que el dominio cmobility30.es (al que se envían los datos de geolocalización de las balizas activadas; actualmente caída) no estaba registrado a nombre de la Dirección General de Tráfico (DGT) ni de ninguna entidad gubernamental directa, sino a un usuario particular identificado inicialmente como Iván Vega. También explicó en un artículo que las balizas V16 tenían capacidades wifi no declaradas: Permiten modificar el firmware y alterar su funcionamiento”. 

Al estar el dominio en manos de un particular (Vega, cuyo perfil en Rocket Reach lo vincularía potencialmente a KPMG durante la formación de la Unión Temporal de Empresas -UTE- en 2019, aunque no se ha confirmado por el momento), es lícito poner en duda la calidad de su ciberseguridad. ¿Qué pasaría si el titular no renueva el dominio (caducidad inicial en enero de 2026) o altera las DNS? Los datos podrían ser vulnerables, especialmente tras hallazgos de hackers como Luis Miranda Acebedo, quien demostró en diciembre de 2025 que el modelo Help Flash IoT (vendido por Vodafone) permite manipulaciones remotas, falseo de alertas y control externo.

El 16 de diciembre de 2025, el registro cambió a nombre de Guilherme Ramos (anterior contacto técnico), pero la DGT volvió a insistir en que toda la información generada es de su exclusiva propiedad y que la conectividad se garantiza vía eSIM y APN privado, con renovación automática del dominio para evitar interrupciones. El tiempo dirá si es así o si, por el contrario, surgen extrañas complicaciones a última hora, de las cuales aún no se tiene claro quién se haría responsable -además del propio ciudadano-.

Esto alimenta dudas sobre la verdadera anonimidad, ya que, aunque los datos enviados no incluyen información personal como nombres, matrículas o DNI (según confirma la Agencia Española de Protección de Datos -AEPD- y la DGT), la intermediación de entidades privadas podría exponerlos a manipulaciones o fugas no controladas por el Estado.

Un patrón conocido: urgencia, obligatoriedad y negocio

Otro de los mayores problemas ha sido la falta de información clara. Se ha señalado que la normativa es asimétrica, ya que solo obliga a los vehículos matriculados en España a llevar la baliza, mientras que los vehículos extranjeros que circulen por las carreteras españolas pueden seguir usando los triángulos. Cadena SER, en un desglose del 22 de diciembre de 2025, valida estas «críticas legítimas» así como el hecho de señalar el riesgo de saturación en DGT 3.0 por alertas falsas y la percepción de que es un «negocio para hacerse de oro» con obsolescencia planificada, sin estudios independientes que justifiquen su superioridad sobre sistemas existentes.

El usuario @AlainCreaciones expone varios puntos sobre los riesgos y problemas asociados al uso de baterías de litio en vehículos, en especial sobre la baliza V16 obligatoria y las implicaciones de seguridad vial:

“Ha impuesto que a partir del 1 de enero de 2026 todos los Vehículos en territorio nacional (España) estén equipados con una V16. Una baliza luminosa con batería autónoma. No se conecta al mechero del coche, tiene su propia batería interna. Esto supone un grave riesgo a la seguridad personal y un riesgo a la seguridad Vial. Los modelos de V16 tienen una batería de Litio, a falta de ciertas especificaciones térmicas, sabemos que estas baterías por encima de los 50º sufren estrés térmico. Dentro de un Vehículo se produce el efecto invernadero. El calor entra al vehículo, pero no puede salir. Esto eleva la temperatura en muchos casos muy por encima de los 60º. Ya sea en el maletero o en el salpicadero del vehículo, una batería de Litio se convierte en una granada. Al estar encapsulada dentro de la carcasa de la V16 no se puede comprobar su estado. Una batería de Litio hinchada es, literalmente, una granada incendiaria. Al perforarse, se rompe el diafragma separador entre el ánodo y el cátodo. Al contacto con el aire, sus compuestos químicos se evaporan rápidamente y formar una mezcla incendiaria. La DGT os ha obligado a conducir con una granada de mano susceptible a las altas temperaturas. Ahora imaginaros ir a 120 Km/h por la autopista y que la batería estalle por llevar meses dentro del coche bajo estrés térmico? No vais a sobrevivir (…) Todos estamos al tanto que las baterías de los coches eléctricos estallan. Lo que fulmina por completo el coche. Realmente no estallan todas, estalla una celda que activa el resto y finalmente quema todo el coche. Vuestros vehículos de combustión, sin ser coches eléctricos, los han puesto bajo el mismo margen de amenaza al obligaros a introducir una batería de Litio en su interior. ¿Qué dice la DGT? Os va hacer gracia… La DGT obliga a llevar una baliza V16, pero no exige que el dispositivo tenga certificación de seguridad térmica para entornos cerrados como un coche en verano. puede haber riesgo térmico y eso no está abordado en la normativa actual. Nadie que use Baterías de Litio externas para recargar dispositivos las deja en abandono dentro del vehículo. Quien las usa sabe cómo se deben almacenar. La V16 es un dispositivo peligroso. Os han puesto a todos en riesgo. Ni la DGT ni la compañía de seguros se harían responsables en caso de incendio porque se comprende que el dispositivo es vuestro, fue introducido por vosotros y su mal funcionamiento pudo deberse a vuestra negligencia. ¿Y los coches eléctricos por que resisten mejor las temperaturas? No lo hacen, el calor los termina detonando, pero en mayor medida se debe a impactos en la parte baja del vehículo. Además, las baterías están técnicamente en el exterior y no bajo efectos térmicos del interior. ¿Cómo se puede eludir la obligación de la V16? Legislativamente, no se puede. Soluciones que da una IA, lleva la V16 contigo. Ridículo y para que os deis cuenta del nivel de absurdo. Pero legislativamente no significa que no se pueda forzar a la DGT que recapacite hasta llevarlos a juicio por el riesgo que supone para la seguridad de todos los conductores. En términos de seguridad vial, han incumplido varias leyes. Reglamento General de Circulación (Real Decreto 1428/2003). Artículos 18.1 establecen que el conductor debe mantener la libertad de movimientos, el campo de visión despejado y la atención permanente. Una granada dentro del coche va contra este artículo. Ley de Seguridad Ciudadana (Ley Orgánica 4/2015). Regula el transporte de armas blancas, de fuego, munición y objetos peligrosos. Se considera munición cualquier conjunto de elementos que permiten el disparo de un proyectil, incluyendo: Pólvora y fulminantes. Dado los compuestos químicos de una batería de Litio, entra dentro del marco de objetos peligrosos e incluso fulminante químico. No está tipificado como tal una batería de Litio porque llevamos una en el móvil, pero esta no se encuentra bajo estrés térmico permanente. El móvil va con nosotros y tiene sistemas para regular su temperatura de forma automática. Reduce rendimiento para mantener niveles de temperatura. Una batería como fuente de energía de una Baliza carece de estos sistemas. Por último, la idea es multaros con facilidad si la V16 está descargada. De ahí que se especifique que es obligatorio llevar una V16 dentro del vehículo y conectada, o sea, cargada. Tan solo por no tenerla cargada, podrán multaros y retirada de puntos. En caso de fallo ajeno a vosotros, digamos falla eléctrica o una rápida descarga por el frío, también podrán multaros. Las baterías de Litio en condiciones de baja temperatura se descargan más rápido. Tener una batería de litio siempre conectada, produce fallo eléctrico”.

‘CanariasDyU’: la respuesta ante el mercado del miedo

La cuenta de X @canariasdyu, que se describe como una «plataforma ciudadana, sin vinculación política, creada para la defensa y salvaguardar los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos», ha realizado varias publicaciones específicas sobre la baliza V16, de la mano de la reconocida abogada Cristina Armas, cuyo nombre ha ganado gran relevancia gracias a su postura crítica durante la ‘Era COVID’. Famosa por su disidencia frente a las medidas sanitarias y su defensa de la libertad individual, Cristina Armas ha sido una voz influyente en la lucha contra lo que considera excesos autoritarios, y su posición ha captado la atención tanto de simpatizantes como de detractores. 

“Desgraciadamente” dice Cristina Armas en un vídeo de X “todavía hay ciudadanos que confunden ‘obligatorio’ con ‘legal’ o ‘constitucional’. Hay que recordar que muchas medidas que se han vendido desde los medios de comunicación o desde las autoridades como ‘obligatoria’ al final han sido tumbadas en los tribunales, como por ejemplo, las medidas COVID o las Zonas de Bajas Emisiones. En los últimos meses hemos escuchado infinidad de argumentos tanto desde el punto de vista jurídico como del punto de vista técnico contra la baliza V16. Especialmente las críticas más duras han venido desde la propia Guardia Civil, que critican que es una decisión política en la que en ningún caso se ha escuchado a los expertos. Desde ‘Canarias Despierta y Unida’, como siempre, vamos a promover la desobediencia civil frente a cualquier medida que suponga una vulneración de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Y tú, ¿qué vas a hacer esta vez?” pregunta, a cámara “¿vas a seguir tragando o piensas desobedecer?”.

Para ello, han facilitado un escrito de alegaciones contra posibles multas por no llevar la baliza V16. El trámite, comenta Cristina Armas, es el mismo que el de cualquier otra multa. “Cuando llegue la sanción en la misma notificación te explica dónde presentarla y cómo. No hace falta copia a la Guardia Civil”. 

Se trata de un documento legal diseñado para impugnar sanciones, enfatizando argumentos como la falta de necesidad real del dispositivo y posibles vulneraciones de derechos. El hilo incluye imágenes del documento completo (páginas 1 a 4) y se presenta como una herramienta práctica para los conductores (aquí, sin marca de agua).

En un contexto más amplio sobre la «desobediencia» como herramienta de resistencia, la cuenta menciona la baliza V16 como un ejemplo de normativa que podría «caer» mediante la no obediencia colectiva. Cita al escritor Eduardo Galeano para justificar la insubordinación, comparándola con casos recientes como la caída del VeriFactu (sistema de facturación electrónica) y la permisividad para circular sin etiqueta medioambiental en Madrid. Argumenta que la baliza es parte de un patrón de restricciones innecesarias, y que solo los que desobedecen se «salvan», aludiendo a ejemplos como las vacunas COVID.

Documento completo:


A finales de año, en un contexto de máxima presión normativa y mediática, la obligatoriedad de la baliza V16 conectada se presenta como otra imposición arbitraria del Gobierno, técnica y jurídicamente dudosa, que, casual y causalmente, genera un negocio millonario para fabricantes homologados (más de 200 modelos en el mercado), laboratorios de certificación y, sobre todo, grandes operadores de telecomunicaciones como Vodafone, Telefónica o MasOrange, obligados a prestar conectividad garantizada durante al menos 12 años. 

Este patrón de normativas que combinan «seguridad» con jugosos intereses económicos recuerda inevitablemente a lo acontecido con las mascarillas, el escándalo que estalló en 2020 y que, años después, derivó en el conocido como «caso Koldo» en 2023: una [presunta] trama de comisiones ilegales en contratos de emergencia por valor de decenas de millones, centrada en adjudicaciones irregulares a empresas como Soluciones de Gestión, con mordidas que salpicaron al exministro Ábalos, su asesor Koldo García y empresarios como Víctor de Aldama. Lo que empezó como compras urgentes para proteger a la población (según dictaminaron) terminó en investigaciones por organización criminal, cohecho y malversación, con prisiones preventivas y peticiones de décadas de cárcel aún en curso en 2025. Quizá, de aquí a un par de años, cuando se levante el polvo de las primeras multas masivas y afloren los detalles de adjudicaciones, homologaciones exprés o contratos de conectividad con la plataforma DGT 3.0, estemos hablando de un «caso Balizas» que siga el mismo guion: una medida vendida como imprescindible que, en realidad, abre la puerta a [supuestos] negocios para unos pocos, mientras los ciudadanos pagan el precio… Literalmente.

Este artículo quiere expresar su más sincero agradecimiento a todas las voces disidentes que, en la medida de sus posibilidades, se han pronunciado contra todo lo que consideran tiránico o injusto. Su valentía y firmeza en la defensa de la libertad individual, especialmente en tiempos de adversidad, han sido fundamentales para arrojar luz sobre cuestiones vitales para nuestra sociedad. Queremos extender un agradecimiento especial a las personas citadas en este artículo, quienes han contribuido de manera significativa al debate.

A todos aquellos que aún sienten miedo de alzar la voz, les decimos: no temáis. La verdad siempre encuentra su camino, y es crucial que todos tengamos la libertad de expresarnos y cuestionar lo que consideramos necesario. En tiempos de incertidumbre, la unidad y el coraje para expresar nuestras opiniones son más importantes que nunca.

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