Elizabeth Truss, conocida como Liz Truss, fue la Primer Ministro del Reino Unido con el mandato más breve de la historia: apenas 44 días entre septiembre y octubre de 2022, periodo en el que coincidió la muerte de la Reina Isabel II de Inglaterra y el ascenso al trono de su hijo, el actual rey Carlos III. Llegó al cargo tras ganar las elecciones internas del Partido Conservador con la promesa de aplicar una agenda radical de bajadas drásticas de impuestos, desregulación y aprovechamiento total de las libertades del Brexit para convertir al Reino Unido en una economía de alto crecimiento y baja carga fiscal.
Su plan, conocido como el “mini-presupuesto”, incluía la eliminación del tipo impositivo más alto del IRPF (45 %), la cancelación de la subida del impuesto de sociedades y una rebaja generalizada de impuestos por valor de más de 45 000 millones de libras sin financiación clara. Los mercados reaccionaron con violencia: la libra cayó a su mínimo histórico frente al dólar, los rendimientos de los bonos británicos se dispararon y el Banco de Inglaterra tuvo que intervenir de urgencia con 65. 000 millones de libras para evitar el colapso de fondos de pensiones.
En menos de un mes, Truss dio marcha atrás en prácticamente todas las medidas fiscales y, finalmente, dimitió el 25 de octubre de 2022. Desde entonces, había mantenido un perfil relativamente bajo, limitándose a apariciones esporádicas y a la publicación de un en 2024.
Este miércoles, Liz Truss ha compartido un vídeo de poco más de dos minutos en su cuenta de X que ha generado un enorme revuelo. En él, la ex primer ministro abandona cualquier tono conciliador y lanza una acusación directa:
«En 2022 fui depuesta del cargo de Primera Ministra de Gran Bretaña. Intenté salvar a nuestro país del bucle de la ruina en el que ahora se encuentra. Presentamos una visión para una economía de bajos impuestos y alto crecimiento que aprovecharía las libertades del Brexit. Me culparon por una crisis del mercado, pero no fue mi culpa. El Estado profundo y sus aliados en los medios y la política intentaron destruirme porque desafié su fracaso de décadas de duración. Expondré a las personas que me derribaron y confrontaré al Estado profundo. Diré la verdad sobre lo que está sucediendo en nuestro país, en todo Occidente».
Con este mensaje, Truss se alinea explícitamente con el discurso cada vez más extendido sobre la existencia de un «Estado profundo» (deep state) que sabotearía a líderes electos que desafían el consenso económico y político establecido. Afirma que la reacción de los mercados no fue una respuesta natural a su política fiscal, sino una operación orquestada por instituciones, reguladores, think-tanks y parte de su propio partido para proteger el statu quo de alta regulación y alta fiscalidad.
El vídeo, grabado con un estilo directo y sin filtros, ha sido visto por millones de usuarios en pocas horas y ha dividido a la opinión pública británica entre defensores y detractores.
Habrá que ver si este anuncio se traduce en nombres concretos, documentos o revelaciones, o si se queda en una declaración de intenciones. Lo que es indudable es que Liz Truss ha decidido abandonar el silencio con un mensaje explosivo: no se fue por errores propios, sino porque incomodó a poderes demasiado arraigados. Truss resucita, esta vez sin cargo oficial pero con la libertad de quien ya no tiene nada que perder.
Aquí pueden ver el vídeo que ha publicado la ex Primer Ministro británica:
They tried to silence her. They failed.
The Liz Truss Show — December 5th.
It’s time to fight for the West. pic.twitter.com/4sjrfkK8gK
— Liz Truss (@trussliz) December 4, 2025

