Cuando un animal salvaje está hambriento, mejor huye, sobre todo si siente que su alimento no está asegurado. Es lo que les ocurre a las hienas que defienden con sus vidas la agenda 2045 con todas sus maniobras satánicas. Hasta noviembre del año pasado se podría decir que los agentes que la defendían provenían del gobierno de Biden y del partido demócrata. De sobra es conocido como la USAID ha repartido miles de millones de dólares para las vacunas asesinas, promover el aborto, manipular a la prensa, siguiendo el cuatro protocolo de los Rothschild y sus más de 200 años de saga infernal, así como cualquier medida para introducir en las mentes indelebles las ideas del satanismo salvaje y la defensa de políticas globalistas cuyo único fin es la muerte de la humanidad.
Se sabe también que las medidas emprendidas por Trump van en contra de tan privilegiados genios desde el minuto 1 de su presidencia, cortando literalmente el grifo a los mafiosos criminales, haciendo que sean expulsados todos los periodistas de corte comunisto-facista, que sólo saben expandir, investigando a todo lo que puede oler a corrupción, aclarando todo lo acontecido durante los cuatro años de pesadilla con semejante hordas de demonios en la Casa Blanca, expulsando a todos los inmigrantes ilegales que hacen inseguras las calles para los norteamericanos y otras decisiones que, a pesar de no estar alineado con ningún partido política, ya era de que apareciera un presidente con el suficiente valor como para emprender tan importante y urgente medida. Lo que está en peligro es la vida humana que los demonios aniquilan cada vez que se aburren o piensan.
Lógicamente al otro lado del charco, en Europa, la situación no ha sido muy diferente, donde han surgido sátrapas dictadores de corte fascista como los champiñones (Macron, Pedro Sánchez, Keir Starmer y otros como Ursulita Von der leyen) que parecen salidos de un museo del tiempo del tiempo donde todo era muy oscuro, empleando las mismas técnicas que Joseph Goebbels como buenos alumnos de su maestro. Todos ellos configuran una serie de monstruos y alimañas que han secuestrado Europa para sus propios intereses, mientras les importa un carajo la gente que sufre o muere. Desde un punto de vista moral no es posible imaginar seres de más baja vibración y de peor calaña.
La situación actual es la siguiente. Mientras Trump corta el grifo de los dólares, estos trozos de carne ven como sus privilegios se hunden. Iniciaron una guerra hace tres años y ahora se ven obligados a ver la paz, por orden del presidente de los EEUU. Es la prueba de cómo los miserables, con tal de seguir viviendo, se venden al mejor postor y, si tienen que cambiar de amo, simplemente lo hacen por pura conveniencia. Sin poder no son nada, sino meros insectos que sólo saben chuparse la sangre entre ellos.
Incluso el mismo George Soros, una de las mentes más perversas y criminales que se pudiera imaginar, como las de Bill Gates y otros seres del inframundo en la tierra, lloran desesperadamente porque no pueden desarrollar sus proyectos, por orden del mismo demonio y, oh sorpresa, piden a la UE que los financien y les den la pasta para seguir asesinando y matando de manera irresponsable, porque es lo único que saben hacer.
La gran pregunta es quién ordena o quién amenaza al mismo Soros, con un pie ya en la tumba (esperemos que pase a otra vida pronto, uno menos, qué alivio) para que se siga con el plan. ¿Los Rothschild, la nobleza negra de Italia y de Venecia, el mismo Satanás que ha hecho aparición en algunas de sus ceremonias satánicas? Todo cabe en la mente del maligno, sobre todo si se les entregó el alma por un fajo de sucios dólares y unos privilegios por encima de los estúpidos buenistas.
El hecho es que Europa está secuestrada, vuelvo a repetirlo, por esta horda, más hambrienta que nunca, y desea conservar no ya su poder, sino sus cabezas, pues saben que tienen todas tienen precio por la justicia divina, la cual nadie puede saltarse a la torera, menos personas tan perversas como estos mal llamados seres de inmerecida referencia. Desean continuar con la guerra de Ucrania, que se sigan cumpliendo los sacrificios de muerte, enviando dinero y armas al inmerecido Zelensky, un tipejo con intenciones de sátrapa frustrado y propias de criminales, pagado con tal fin por anteriores administraciones norteamericanas, pretenden silenciar a los críticos con censura, incluso presentándose en los domicilios, como ya ocurre en Alemania o el Reino Unido, donde las fuerzas de seguridad se podrían llamar perfectamente la Gestapo o desarrollando todo tipo de políticas varias para aniquilar Europa, destruirla, masacrarla por encargo e imponer el miedo a la fuerza, aunque sea introduciendo árabes sin control sin que les pase nada, porque, está claro, son demonios protegidos por otros de más alto rango. No todos son iguales, pero, visto lo visto, desconfiar puede resultar lógico en el caso de que alguno de esos seres de luz se te cruce inocentemente por el camino con muy dudosas intenciones.
Tanto Ursulita como Pedro Sánchez, Macron o el mismo Keir Starmer, manchado de honra tras ocultar más de 15000 casos de pedofilia por parte de pakistaníes, están aterrados. Elon Musk ya ha prohibido que cualquier compañía con tendencia woke pueda trabajar para cualquier institución norteamericana en Europa, inclusive, estando toditos en el punto de mira de Trump, el cual desconfía con justa razón de los líderes de la UE.
Es mi deseo que les corten el suministro y todo el combustible. Ni el mismo Merz, un cobarde que ha trabajado para la mafiosa y criminal financiera Black Rock, las tiene todas consigo. ¿Hasta cuándo va a silenciar las voces de los alemanes que están más que hartos de políticos que no son tales, sino mercachifles de tres al cuarto? El atroz sonido de la verdad les hará estallar los tímpanos y la gente se hartará hasta el punto de que, cuando vean peligrar sus vidas, no tendrán nada que perder y se les echarán encima. Tiempo al tiempo, lo cual ya ocurre en España, donde Pedro Sánchez es el espécimen más odiado del país y el tipo ha de salir con una seguridad que ni el mismo Adolf Hitler había necesitado (Ya hay que ser perverso para llegar a esos extremos, donde decirle dictador es un piropo).
Es un hecho, puede ser el fin del sueño europeo, de la libertad, de la democracia y del advenimiento de una dictadura atroz, de corte comunista y de sumisión del europeo al hambre, a la miseria, a la pobreza y a la desesperación. Es el fin del modelo actual y los líderes del viejo continente están dispuesto hasta quemar el último cartucho con tal de no ser atrapados en sus oscurisimas cuevas llenas de políticas genocidas. ¿Hasta cuándo resistirán o serán sus delirios los que les servirán de hogueras en el frío y húmedo ambiente donde vivían los neandertales?
Siendo consciente de que comparar a estos demonios con ellos es un despropósito, llegó la hora de luchar y expulsarlos de sus escondites antes de que lo arrasen todo como los hunos.
Tras la segunda guerra mundial,los EEUU financiaron la recuperación económica de países devastados,como Francia,Inglaterra o Alemania,toda su industria fue promovida por los EEUU.
Mientras que en España al haberse declarado neutral,tuvo que comenzar desde cero tras los desastres de la guerra civil.
Francisco Franco y los españoles de bien,consiguieron reconstruir España y crear una prospera industria,de las mejores del mundo…algo que no le gustó a Kissinguer.
Y de los frutos del sudor y lágrimas de los españoles,llegaron la masonería para destruir tantos buenos proyectos y para comenzar a endeudar España,desde esa firma de la Constitución.
Y ahora llega Sánchez hablando de Europa,cuando ni siquiera fue quien la introdujo en la CEE,por qué fueron otros partidos,y chulea y nos vacila a todos,cuando todo lo que tiene mucho o poco,se lo debe a Francisco Franco.