InicioSociedadJusticiaMi estimado Alvise y el juicio del caso “Bar España”

Mi estimado Alvise y el juicio del caso “Bar España”

Estimado Alvise:

Aunque no me conoces, soy uno de esos 800.000 españoles que te otorgamos el voto en la Europeas, para que pudieras aforarte y seguir denunciando corrupción, pero mejor protegido contra la hedionda justicia española. 

Celebro mucho que lo lograras, pero habría celebrado aún más que pensaras un poquito en esos otros denunciantes de corrupción, que sufren persecución y represalias judiciales, porque no tienen el aforamiento que tú lograste con nuestros votos. 

Y como Españistán no es un estado de derecho, sino un estercolero con bandera, bien sabes que son legión los denunciantes represaliados, y a sabiendas de que ni siquiera tú podrías ayudarlos a todos, hay unos pocos que en estos días merecen y necesitan más ayuda que nadie, porque la iniquidad que se está cometiendo con ellos supera todos los límites.

Se trata de los acusados de injurias y calumnias por difundir el siniestro y escabroso caso “Bar España”, con relatos espeluznantes de torturas, violaciones y asesinatos de niños. 

No son los presuntos torturadores, asesinos y violadores los juzgados, sino los valientes que se atrevieron a meter el dedo en el ojo al “monstruo” que nos gobierna, y que siempre se revuelve contra los que dejan al descubierto sus vergüenzas. 

He visto con profunda decepción que no has dedicado nunca una palabra de aliento ni de solidaridad a ningún otro denunciante de corrupción que no fueras tú mismo. Quiero suponer que tu lucha te lleva demasiado tiempo y energía, y que no te resta la suficiente para ayudar a otros en situación peor que la tuya. Una pena.

Pues a pesar de todo quiero pedirte un favor. 

En estos días, que se finge el juicio contra los difusores del caso “Bar España”, te agradecería que hicieras una excepción, y les dedicases unas palabras de aliento y solidaridad, aprovechando este caso para poner de manifiesto la perversión de nuestro sistema judicial, que se salta todas las reglas legales, cuando se trata de defender las cloacas del propio Sistema.

Porque a una inconstitucional dilación indebida de manual, con decenas de años de fingida instrucción -en realidad pena de banquillo perpetua-, y con 3 muertos por el camino, se suma la típica perversión de la imputación de calumnias, que vulnera la tutela judicial efectiva, al  invertir la carga de la prueba, imponiendo al acusado la “prueba diabólica”. Es decir, exigiendo a simples ciudadanos, sin ningún medio para investigar, que prueben la veracidad de sus denuncias, lo que, como bien sabes, viola también lo dispuesto en el art. 264 LECrim.

Por si esto fuera poco, la infame fiscalía ha actuado de oficio contra los difusores, infringiendo lo dispuesto en el art. 215 del Código Penal, que reserva esa intervención cuando la presunta calumnia se refiera a los actos de funcionarios y autoridades en el ejercicio de sus cargos. 

Y salvo que admitamos que los asesinatos, torturas y violaciones, son funciones propias de nuestras autoridades y funcionarios (yo lo admito, porque es lo que vemos a diario), la acción en este caso de la fiscalía -que creo que no quiere admitirlo-, resulta de todo punto improcedente.

Resumiendo, Alvise, que te agradecería infinito que abandonases tu ominoso silencio sobre este caso, y les echases un capote a las víctimas de esta monumental injusticia.

Por España.

Recibe un cordial saludo.

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