Por David Azañón (Subinspector 87713)
Todo 12 de octubre se aúnan dos celebraciones de origen distinto: el Día de la Virgen del Pilar, de carácter religioso, y el Día de la Hispanidad, vinculado a la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492 gracias a unos de los mejores Reyes que hemos tenido, los Reyes Católicos.
Según la tradición católica, la Virgen María se apareció al apóstol Santiago en Zaragoza en el año 40, aunque, evidentemente, no existen pruebas históricas que permitan verificar ese acontecimiento. La devoción al Pilar se documenta desde la Edad Media y su festividad se estableció para el 12 de octubre.
Por otra parte, se conmemora el culmen de los Reyes Católicos —que sin duda no irían a Ceuta a recordar a los invasores ahogados en el mar, menos aun tras siglos de aceifas que incluyen como hoy numerosas violaciones, ya saben que con la dinastía borbónica no hemos dejado de perder posesiones—, con la llegada de Colón a América, que adquirió dimensión política en 1913, gracias a D. Faustino Rodríguez-San Pedro, quien impulsó el denominado Día de la Raza Española para estrechar vínculos entre España y los países hispanoamericanos, que no latinos. Término afrancesado como cierta estirpe hemofílica.
En 1918 se estableció el 12 de octubre como fiesta nacional española.
En 1926 D. Zacarías de Vizcarra propuso sustituir lo del día de la Raza Española por el día de la Hispanidad.
En los años posteriores previos la guerra fratricida que jamás debió acontecer D. Ramiro de Maeztu difundió y defendió el concepto de Hispanidad.
En 1981, tras el 23-F y el cuento oficial sobre Campechano, la celebración se reguló como Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad el 12 de octubre mediante Real Decreto 3217/1981.
En 1987, a través de la Ley 18/1987, se estableció definitivamente el 12 de octubre como Fiesta Nacional de España pero sin mención a la Hispanidad, era normal Felipe González venía de decir OTAN de entrada no, para votar OTAN SÍ. Con la OTAN, la Hispanidad debe permanecer subyugada. Ay si España y la Hispanidad se uniera y se quitara a tanto traidor y ladrón… los anglosionistas iban a saber qué es el grupo sanguíneo Blas de Lezo y Olavarrieta.
Por todo lo anterior, tanto las Fuerzas Armadas (FF. AA.) como el instituto armado de naturaleza militar denominado Guardia Civil celebran ese día, el de su patrona.
En cuanto a las FF. AA., considero, y creo que no soy el único, que para lo único que valen es, además de desfilar mañana, es para hacer de Paco con el señorito —llamado OTAN—, como en la magnífica película Los santos inocentes. No puedo sentir mayor pesar.
Me pregunto, además de buscar perdices para el señorito de la OTAN, qué hacen en Letonia, Eslovaquia y Rumanía.
¿Qué pintan en el Líbano bajo mandato de la globalista y corrupta ONU?
Con lo de la lucha contra el Estado Islámico —invento del anglosionismo— ya no engañan ni al que asó la manteca.
En cuanto a lo del océano Índico y la Operación Atalanta contra la piratería marítima, mejor estarían fondeando en Gibraltar, como otrora hacía la que era Armada y española, que ahora es solo Armada o Armada otanista.
A mayor abundamiento de la infame UME ya les aconsejo seguir a mi amigo militar Galo da Bouza en Telegram: https://t.me/GaloDabouza o al Sr. Pedro Baños.
En lo que respecta a que se lleven a cabo misiones de seguridad y adiestramiento en países africanos, como Somalia, República Centroafricana y Mozambique, además de operaciones de vigilancia marítima en el golfo de Guinea qué quieren que les diga… estamos nosotros como para adiestrar a alguien… si no sabemos ni defender nuestro territorio, ni nuestros intereses, ni nuestras empresas, ni nuestros policías, ni militares. Les recuerdo que aviones fletados por Interior del PPSOE con policías nacionales e invasores para ser devueltos a sus malditos países han sido secuestrados, bajo el silencio atronador de las furcias mediáticas. Los citados aviones fueron liberados previo pago gracias a ustedes, estimados contribuyentes de toda ideología o condición. También les recuerdo que el ejercito de Israel asesinó a uno de nuestros militares D. Francisco Javier Soria Toledo DEP, hirió a otros dos y detuvo ilegalmente a otros sin consecuencias de ningún tipo mientras que los traidores que enarbolan la bandera de España junto a la de Israel lo justificaban o le restaban importancia, sin perjuicio de no decir ni mú sobre lo de Ceuta e Israel.
El caso es que, mientras Gibraltar y Ceuta permanecen invadidas, las FF.AA. y el preparao tienen la poca vergüenza de desfilar aunque claro para un roto siempre hay un descosido y para eso están los españoles, que carecen de cerebro y huevos.
Mientras unos zotes acampan en la Puerta del Sol, no para manifestarse sino para trabajar, ni asearse, ni siquiera manifestarse, profieren consignas del criminal Frente Popular, la contraparte, más aseada pero igual de zote, aplaudirá a las FF.AA. y al preparao en vez de darse la vuelta ante su paso.
Mas no acaba aquí la cosa. Pues si vitupero las vergüenzas de la Policía Nacional hoy le toca a la Guardia Civil, para más inri, con ocasión de El Pilar.
Con profundo pesar, les voy a relatar lo que muchos desconocen —yo mismo lo desconocía hasta que unos guardias civiles con los que compartí cierto tiempo de servicio, buenos y malos momentos, en la Secretaría de Estado de Seguridad me pusieron al día— que se denomina “IMPUESTO REVOLUCIONARIO” y no, no es la extorsión económica que la organización terrorista ETA imponía a empresarios, industriales, comerciantes y profesionales, especialmente en Vascongadas y Navarra.
Resulta que, en la demarcación de la Guardia Civil, algunos —evidentemente los del 20% de Pareto no— se dedican a visitar los establecimientos comerciales, mayormente de hostelería, y a solicitar a los propietarios “la voluntad” para celebrar el día del Pilar. En román paladino, solicitan donaciones de bebida y comida —en menor medida, dinero u otros bienes— para tan señalado día.
Evidentemente, cuando me lo contaron, yo no daba crédito, imagino que como ustedes. Los que hemos sido, y los que son, del 20 % de Pareto no nos gusta ni ir a que nos inviten a nada; imagínense pedir limosna o extorsionar al personal.
Si el propietario accedía, no había problema. El problema surgía con la negativa.
¿Y qué es lo que pasaba ante la negativa?
Pues sencillo: a partir de ese momento se establecían “casualmente” controles de alcoholemia, drogas o de seguridad en las inmediaciones de los citados establecimientos que se negaban a aportar el “impuesto revolucionario”. «Al final qué unas cajas de refresco o de cerveza para evitar tan funestas y criminales consecuencias» como me manifestaron a posteriori empresarios hosteleros.
Y no es que lo diga yo, sino que, ya desde 2003, estamos en 2026, asociaciones de la Guardia Civil vienen denunciando públicamente presiones a empresarios para obtener donaciones, jamones, vino y otros regalos con motivo de la festividad de la Virgen del Pilar. Las prácticas del “impuesto revolucionario” son vox populi. Destacan el caso de un club de alterne vinculado a la celebración de un cuartel y las informaciones de 2023 sobre el uso de más de 5.000 euros procedentes de donaciones destinadas a las fiestas de la Patrona para sufragar gastos relacionados con la toma de posesión del jefe de una comandancia del norte de España.
Estimados compatriotas de toda ideología o condición, ya ven que España está al borde de una nueva guerra civil —también de una guerra mundial— y que nada ha cambiado. Tenemos zotes e HDLGP en derredor y por doquier.
Hoy finalizo citando a George Orwell, ese que vino a España durante la Guerra Civil en diciembre de 1936 para combatir contra Franco salió de najas tras ver la panda eran los que integraban el Frente Popular, sin duda, peores que los del bando Nacional o Rebelde a pesar de que buenos no hay en la guerra, ni en el mundo.
UN PUEBLO QUE ELIGE A CORRUPTOS, IMPOSTORES, LADRONES Y TRAIDORES, NO ES VÍCTIMA SINO CÓMPLICE.

