La Policía Municipal de Valladolid ha remitido al juzgado de guardia una actuación tras intervenir en un altercado entre dos mujeres en plena vía pública del barrio de Las Delicias. El desencadenante del enfrentamiento, según las propias implicadas, fue el descubrimiento de una posible situación de bigamia: ambas estaban casadas legalmente y de forma simultánea con el mismo hombre.
El suceso tuvo lugar pasadas las 21:00 horas del pasado miércoles. Un ciudadano alertó a la sala de la Policía Municipal de una discusión que derivó en agresión entre dos mujeres en plena calle. En el mismo lugar se encontraba el presunto marido de ambas.
Al llegar las dotaciones policiales, los agentes separaron a las partes e identificaron a los presentes aunque por el momento no ha trascendido ningún dato sobre la etnia, religión u origen de los protagonistas de esta historia.
Durante las averiguaciones, las dos mujeres explicaron que el motivo de la pelea era precisamente que ambas mantenían un matrimonio legal vigente con el mismo hombre. A pesar del enfrentamiento físico, rechazaron la asistencia de una ambulancia y comunicaron que acudirían por sus propios medios a un centro hospitalario para valorar y curar las lesiones sufridas.
Dado que la legislación penal española prohíbe contraer un segundo matrimonio sin que se haya disuelto legalmente el anterior, los agentes trasladaron los hechos a la autoridad judicial. El juzgado investigará ahora la veracidad de los testimonios y las posibles responsabilidades penales por un presunto delito de bigamia.
El artículo 217 del Código Penal español establece que “el que contrajere segundo o ulterior matrimonio, a sabiendas de que subsiste legalmente el anterior, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año”.
Casos de este tipo no son excepcionales en la práctica judicial española. Pueden darse, entre otras situaciones, cuando alguien se casa en su país de origen y vuelve a hacerlo en España sin que el primer vínculo figure inscrito; cuando se produce un divorcio en el extranjero sin el correspondiente exequatur (homologación de la sentencia); o por confusión entre una separación de hecho prolongada y la disolución legal del matrimonio.
También se registran supuestos vinculados a sistemas jurídicos que permiten la poligamia. En algunos países de tradición musulmana, la ley personal admite que un hombre pueda contraer matrimonio con más de una mujer (normalmente hasta cuatro, siempre que se cumplan determinados requisitos). Cuando una persona con ese origen se traslada a España y contrae un nuevo matrimonio civil aquí, o intenta inscribir un segundo o tercer matrimonio celebrado en el extranjero, puede producirse una situación de bigamia a ojos de la legislación española, que prohíbe de forma absoluta la poligamia y solo reconoce como válido el primer matrimonio legalmente contraído. En estos casos, los tribunales suelen declarar nulos los enlaces posteriores y, si se acredita que el interesado actuó a sabiendas, pueden abrir un procedimiento penal por el delito previsto en el artículo 217 del Código Penal.
Otras situaciones frecuentes incluyen los matrimonios de conveniencia en los que una de las partes oculta un vínculo matrimonial previo aún vigente, o los casos en los que se celebra un matrimonio religioso (canónico, islámico u de otra confesión) que posteriormente se intenta inscribir en el Registro Civil sin haber disuelto el anterior.
Por el momento, las autoridades judiciales deberán determinar si se acredita el delito de bigamia y las circunstancias concretas en las que se produjeron ambos matrimonios.
Sobre el barrio de las Delicias
Las Delicias es uno de los barrios más grandes, populosos y con más historia de Valladolid. Nació a finales del siglo XIX y principios del XX ligado al ferrocarril (fue el primer barrio fuera del cinturón de vías). Creció de forma acelerada en los años 50 y 60 con la llegada masiva de emigrantes rurales que venían a trabajar en la industria (especialmente FASA-Renault). Durante décadas fue un barrio obrero clásico, de gente trabajadora, con fuerte tejido vecinal, comercios de toda la vida y un orgullo de pertenencia.
Desde aproximadamente el año 2000, y de forma más intensa en la última década y media, el barrio ha experimentado un cambio demográfico muy profundo:
- Concentración de población extranjera: Las Delicias (junto con los aledaños Pajarillos, Caamaño-Las Viudas y San Isidro) concentra alrededor de un tercio de toda la población extranjera de Valladolid. Es la zona con mayor densidad de inmigrantes de la ciudad. Destaca especialmente la comunidad marroquí (magrebí): esta área agrupa aproximadamente dos de cada tres vecinos de nacionalidad marroquí de toda Valladolid. También hay presencia importante de colombianos, búlgaros, rumanos, venezolanos y otras nacionalidades.
- Comunidad gitana: Tiene presencia histórica en el barrio (especialmente en la zona de Las Viudas, donde se realojaron familias tras el desmantelamiento de poblados de chabolas). En algunas áreas convive con la población inmigrante reciente, y en muchas ocasiones se han producido enfrentamientos entre ambos colectivos.
Este cambio ha coincidido con un envejecimiento de la población autóctona original (muchos hijos de los emigrantes de los años 50-60 se mudaron a barrios más nuevos y con una cierta degradación de parte del parque de viviendas más antiguo.
En los últimos años el barrio aparece con frecuencia en las crónicas de sucesos. Vecinos, comerciantes y la propia Asociación de Vecinos han denunciado reiteradamente un aumento de la sensación de inseguridad. Los problemas más mencionados son peleas y riñas tumultuarias en la calle (a menudo entre grupos de distintas nacionalidades, especialmente latinos y magrebíes); robos con violencia, hurtos, menudeo de droga y actos vandálicos. Hay zonas consideradas “puntos negros” donde algunos vecinos aseguran que “es mejor no pasar” a determinadas horas.
(Por Lourdes Martino)

