Por Alfonso de la Vega
Ante la presión internacional, principalmente de Italia, pero también incluso del embajador norteamericano en Israel, un conocido fanático sionista cristiano, y en horas especialmente bajas para la imagen internacional del sionismo, cada vez más patente su verdadera naturaleza, el primer ministro de Israel, Benjamin Mileikowski alias “Netanyahu”, ha rectificado su insólita prohibición de dejar entrar a la emblemática iglesia jerosolimitana del Santo Sepulcro y modelo arquitectónico de muchas otras en Occidente, al patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, a quien la policía interceptó cuando acudía a celebrar la misa del Domingo de Ramos alegando un cínico pretexto de seguridad.

El Patriarcado Latino denunciaba en un comunicado publicado tras el incidente que tanto el purpurado como el Custodio de Tierra Santa Francesco Ielpo fueron «interceptados en el camino» cuando se dirigían a celebrar la misa «sin ningún rasgo de procesión o acto ceremonial». «Por primera vez en siglos, los líderes de la Iglesia no pudieron celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro». Además de ambas autoridades eclesiásticas se encontraban otras dos personas. La policía israelí lo impidió, pese a respetar las restricciones de seguridad que limitan el aforo a 50 personas a causa de la guerra de agresión contra Irán.
El lector acaso pensará que en una situación de desastre humanitario como la que hoy se sufre en Oriente medio esta cuestión no deja de ser una anécdota sin mayor importancia. Pero sí y no. Pues muestra el carácter maléfico discriminatorio y supremacista del Estado teocrático de Israel y sus deseos manifiestos cuando le resulta posible de erradicar la libertad religiosa, incluido el cristianismo, que para mayor paradoja es defendida constitucionalmente en Irán.

No es la única agresión judía a instituciones cristianas: El Magan o mausoleo de San Pedro (o Simón Pedro), es un emblemático sitio sagrado desde hace 2.000 años en la aldea de Shamaa en el Sur de Líbano, ya había sido atacado por fuerzas israelíes en noviembre de 2024 durante operaciones de invasión judía y terminado de destruir ahora. Se trata de un lugar conmemorativo vinculado a la tradición del apóstol en la zona, el cual ha estado bajo la custodia de la comunidad local durante siglos, ahora mayoritariamente chiita.
Tampoco debiera sorprender demasiado la cosa a estas alturas, si atendemos muchos testimonios históricos. Así por ejemplo, lo considera el arzobispo Audino Rodríguez en su documentada obra Nuestras razones: “Y es evidente que siendo los judíos los más encarnizados enemigos del cristianismo, jamás pudieron pensar en alterarlas (profecías) para favorecer con ello al enemigo”.
Este tipo de cosas lejos de un carácter abstracto no dejan de tener su importancia también en el sufrido reino borbónico pues muestran el grado de incompetencia o de hipocresía de nuestra clase política, especialmente la que se autoproclama “patriótica” frente al resto de la globalitaria agendista propiamente dicha. Se especula en los últimos días acerca de las razones por las que la hasta hora fuerza emergente VOX parece haberse parado en seco en sus expectativas electorales. Incluso algunas encuestas recientes indicarían un incipiente retroceso en la intención de voto no explicable por el boicot habitual que sufre desde las instituciones borbónicas incluida la enemiga declarada del flamante archicanónigo romano y Rey de Jerusalén.
Con la Monarquía a la deriva según el capricho del valido real y el logro de intereses internacionales, quizás más por el insufrible desastre ajeno que por méritos propios, VOX se estaba convirtiendo en una especie de valor refugio del horrorizado ciudadano aprovechando la presión psicológica de agarrarse a la desesperada a cualquier clavo ardiendo cuando se presiente un terrible peligro inminente. Pero, a veces, parte del decorado se cae inoportunamente del escenario y la tramoya queda al descubierto mostrando sus carencias, disimulos cuando no simples vergüenzas.
Es imposible cohonestar el pretendido patriotismo español con la declarada sumisión al encanallado emperador Trump que no pierde ocasión de amenazar a España o el abrazarse a un Mileikowski que estamos comprobando de lo que es capaz o a su alocado títere el argentino Javier Milei, miembro de una secta judía de dudosa reputación llamada Jabad Lubavitch. En una cena de la secta en Nueva York el presidente argentino había explicado que poco antes de fallecer su abuelo materno se enteró que era judío y rabino. Hace pocos días, también en Nueva York, se auto proclamó “el Presidente más sionista del mundo”.
Lo de Milei no deja de ser importante no sólo para Argentina o VOX porque una de los posibles centros del sionismo según su fundador oficial Theodor Herzl, ante la imposibilidad de seguir manteniéndose en la Palestina ocupada sería precisamente la Patagonia argentina, víctima reciente de sospechosos incendios previos a oportunas recalificaciones de terrenos. En todo caso, si lo que Abascal ofrece en realidad es una solución parecida a la argentina cabría acogerse al famoso ruego del paralítico de Lourdes, «Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy».
Es sabido que buena parte de la disidencia española se informa en las redes donde estos asuntos no pasan desapercibidos pese al normal ocultamiento oficial. Fundada o no, y las hazañas del sionismo actual desde luego no ayuda a mejorarlo, esa sensación de tener al judaísmo como enemigo histórico tanto del cristianismo como de España se mantiene de modo atávico pese a la mayor laicidad social. De modo que salvo que esté sujeto por compromisos inconfesables Abascal haría bien en revisar su postura si quiere seguir prosperando electoralmente. En todo caso, resulta incoherente de no ser del todo incompatible desde el punto de vista geoestratégico e incluso práctico pretender ser sionista y patriota español a la vez. Incluso un habitualmente complaciente socio norteamericano como el propio primer ministro inglés ha declarado que no va a apoyar al sionismo en esta aventura bélica desquiciada.

