miércoles, marzo 25, 2026
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Las sospechas que recaen sobre Mariano Barbacid

El reputado bioquímico Mariano Barbacid, uno de los científicos españoles más reconocidos internacionalmente y figura histórica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), se encuentra en el centro de las sospechas de la Fiscalía Anticorrupción y de la Policía Nacional. Aunque no consta ninguna imputación formal contra él, las investigaciones por el presunto desfalco de entre 25 y 30 millones de euros públicos en el CNIO durante 17 años han ampliado su foco hacia el investigador, según revelan varias informaciones publicadas en los últimos días.

El caso estalló en noviembre de 2025 cuando EL MUNDO publicó en exclusiva la denuncia presentada por el exdirector de Compras y la exdirectora de Cumplimiento Normativo del CNIO. Una auditoría interna, respaldada por grabaciones de confesiones de trabajadores, alertaba de que decenas de subcontratas creadas por antiguos altos cargos del centro habrían servido para detraer fondos públicos “euro a euro” mediante prestaciones insuficientes o directamente inexistentes. El exgerente Juan Arroyo, hombre de máxima confianza de Barbacid durante más de dos décadas, fue despedido por el Patronato junto a dos subordinados tras la apertura de la investigación.

Conexiones societarias que centran las pesquisas

La principal línea que apunta ahora hacia Barbacid son las coincidencias societarias fuera del CNIO. El científico es titular de la inmobiliaria Herdon Inmobiliaria, cuya sede social se encuentra en un bajo de la calle Don Quijote 11, en Madrid, propiedad de la familia Barbacid. En el mismo inmueble —donde familiares del investigador viven en uno de los pisos y él mismo ha alquilado espacios a becarios del CNIO— comparten domicilio varias sociedades vinculadas a Juan Arroyo y a su hermano José Luis, así como la empresa Zeus SL.

Zeus SL, creada en 2009 por un exdirectivo del CNIO, es una de las firmas clave en el supuesto fraude: solo ha trabajado para el centro público, se ha llevado los 15 contratos SAP a los que se presentó y ha facturado 1,4 millones de euros por servicios que, según los denunciantes, eran inexistentes o insuficientes. Los investigadores de la UDEF analizan con lupa esta red clientelar de empresas satélite que, presuntamente, drenaron fondos del CNIO.

Declaraciones de trabajadores y obras en domicilios privados

Otro elemento que ha elevado las sospechas son las declaraciones ante la Policía de empleados de mantenimiento del CNIO. Varios trabajadores han afirmado haber realizado de forma regular tareas pagadas con cargo a la institución en el domicilio privado de Mariano Barbacid y también en el de Juan Arroyo. Estas revelaciones forman parte de las pruebas que los investigadores están cruzando con la auditoría interna.

Un contrato “inhabitual” y una defensa férrea

Las pesquisas también examinan la estrecha relación profesional y personal entre Barbacid y Arroyo. En 2002, cuando Barbacid era director científico del CNIO, firmó un contrato para Arroyo que incluía un plus anual de 25.000 euros por “especial responsabilidad” y una cláusula de despido extraordinariamente generosa: 45 días de salario por año trabajado, con un máximo de 36 meses (frente a los 20 días y 12 meses habituales). La actual gerencia del centro considera estas condiciones “muy inhabituales”.

Barbacid ha defendido públicamente a Arroyo en múltiples ocasiones. En 2022, ante el Congreso, llegó a afirmar: “Juan Arroyo es intachable, sin él el CNIO no existiría”. Esa protección se mantuvo incluso cuando otros directores, como María Blasco, intentaron apartarlo. Blasco fue destituida en 2025 tras denuncias que, según fuentes internas, respondían a su enfrentamiento con Arroyo.

Situación actual y consecuencias

Por el momento, las sospechas sobre Barbacid se limitan a estas conexiones y declaraciones; no hay constancia de que haya sido imputado ni de que se le haya tomado declaración formal. El CNIO ha manifestado que colabora plenamente con la Justicia. Sin embargo, el escándalo ya ha provocado consecuencias: la Asociación Española Contra el Cáncer ha abandonado el Patronato del centro argumentando los “escándalos de corrupción”, y la institución atraviesa una grave crisis interna con parálisis en contratos y dificultades para cubrir la gerencia.

Barbacid, que en enero de 2026 anunció un avance histórico contra el cáncer de páncreas en ratones (una triple terapia que elimina tumores de forma completa y duradera en modelos animales), no ha respondido a las preguntas de EL MUNDO sobre estas informaciones. Su laboratorio sigue operativo en el CNIO, donde continúa su labor investigadora.

La Fiscalía Anticorrupción y la UDEF continúan las pesquisas. De confirmarse las irregularidades, el caso podría convertirse en uno de los mayores escándalos de corrupción en un organismo público de investigación en España. Mientras tanto, el foco permanece sobre las conexiones entre el científico más emblemático del CNIO y la red empresarial que, presuntamente, desvió millones de euros destinados a la lucha contra el cáncer.

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