Un tuit publicado el pasado 21 de febrero por el usuario @fenixzintas (@ChocolateSexy) ha desatado una oleada de denuncias públicas contra las prácticas abusivas de los bancos españoles. El mensaje, dirigido directamente a Caixabank, denuncia el cobro de 2 euros por un servicio en ventanilla. El motivo: la app del banco no permitía realizar la operación, obligando al cliente a acudir físicamente a la sucursal. El usuario lo califica sin rodeos como “un abuso” y “claramente es un ROBO”.
Este post ha servido de altavoz para miles de ciudadanos que comparten experiencias idénticas. Las réplicas revelan un patrón sistemático de comisiones ocultas, errores bancarios que se cobran al cliente y una total falta de alternativas reales debido a la concentración del sector.
Hola, @caixabank. Sólo deciros que cobrar 2€ a un cliente por un servicio “en ventanilla” es un abuso. Si este servicio “en ventanilla” viene ocasionado porque vuestra APP de mierda no permite hacer la operación que me ha obligado a asistir a ventanilla, claramente es un ROBO.
— ChocolateSexy (@fenixzintas) February 21, 2025
Ejemplos concretos de abusos compartidos en las respuestas
Varios usuarios relatan situaciones casi idénticas:
- Una trabajadora ingresó caja en ventanilla; la empleada se equivocó y lo abonó en la cuenta equivocada. Al corregirlo, le cobraron 2 euros por la transferencia. “Te cobran hasta sus propios errores”, resume @Cantia23Ruiz.
- Otra usuaria denuncia que, al transferir dinero de una cuenta CaixaBank a una ciber-tarjeta del mismo banco desde la app, también le aplicaron comisión: “No tienen que mover ni un músculo. Es un robo”.
- Una beneficiaria de subsidio por mayores de 52 años (480 € mensuales) vio cómo le subían la comisión trimestral de 15 € a 60 € tras “inventarse” la cuenta “día a día”. “Panda de ladrones”, sentencia @abrilenparis, y el autor del tuit original responde: “Los ladrones tienen más dignidad”.
- Múltiples quejas por el mantenimiento de cuentas cuando el cliente está en paro: “Ya verás cuando te quedes en paro y te cobren 30 € mensuales”.
Otros usuarios amplían el problema más allá de CaixaBank:
- @ABSCR2 abandonó Banco Sabadell: “Ya no hay quien soporte la tomadura de pelo. Te restriegan los millones que han ganado este año, a base de despedir personal, de subir comisiones y de no dar un puto céntimo de intereses”.
- @XuanSv9 resume la lógica bancaria: “Esos 2 € te los cobran todos los bancos por hacer su puto trabajo que es atender a la gente que va a ventanilla […] ganaremos millones con él, pero como nos hagas pulsar dos teclas te cobramos 2 €”.
Incluso se mencionan cobros absurdos como 2,47 € por descargarse un certificado de titularidad desde la propia app (@m_gago) o comisiones por mantenimiento de tarjetas que “ni mantienen” (@Sephyrot).
El núcleo del problema: la concentración bancaria y la ausencia de competencia
Varias respuestas van más allá de las anécdotas y señalan la raíz estructural: España ha pasado, tras la crisis de 2008-2012, de decenas de entidades (cajas de ahorro y bancos regionales) a un oligopolio de 4 o 5 grandes bancos (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y, en menor medida, Bankinter y Unicaja). @chuso02 lo explica con claridad:
“La concentración bancaria tras la famosa crisis ha reducido la competencia tanto que los bancos expulsan a los clientes menos rentables. Y maltratan a sus clientes vinculados sabiendo que es difícil cambiar.”
Esta realidad se refleja en las preguntas desesperadas de los usuarios:
- “Y qué ciénaga es mejor? ¿A cuál nos mudamos?” (@montsepasher).
- “Sigo sin entender por qué CaixaBank, la Caixa, BBVA, Santander… aún siguen teniendo cuentas activas” (@arongasgas).
Algunos clientes han intentado huir: @xxeniiaa se pasó a ING y asegura “Se acabaron las comisiones” (aunque advierte que no aceptan ingresos de monedas en blisters). Otros optan por cuentas online sin comisiones del BBVA. Pero la mayoría coincide en que todas las entidades grandes aplican la misma estrategia: empujar al cliente hacia la app y penalizar cualquier operación humana o “no rentable”.
Permisividad institucional y percepción de “robo legalizado”
El sentimiento común es de indignación ante la permisividad del Estado. Un usuario resume: “Lo de este país y la permisividad con los bancos es para mirárselo” (@Rafal_Gul). Otro lo llama directamente “AtracaBank” (@DesFErebrado). Y no faltan quienes recuerdan que los bancos ganan miles de millones con el dinero de los clientes mientras les cobran por servicios básicos que antes eran gratuitos.
En resumen, el hilo iniciado por @fenixzintas no es un caso aislado: es el reflejo de un sistema bancario español donde 4 o 5 gigantes controlan el mercado, compiten poco entre sí y tratan al cliente como una fuente de ingresos extra. Las comisiones por ventanilla, errores propios, transferencias internas o simplemente existir se han convertido en la norma. Mientras los bancos publicitan beneficios récord y recortes de plantilla, los ciudadanos se sienten atrapados: cambiar de banco apenas supone pasar de un abusador a otro.
El tuit y sus cientos de respuestas dejan una pregunta en el aire: ¿hasta cuándo toleraremos que el “servicio” bancario sea sinónimo de usura legalizada? Mientras no exista verdadera competencia o regulación efectiva, los españoles seguirán pagando por lo que antes era gratis… y por los errores que cometen los propios bancos.

