Este lunes 30 de marzo comenzó en París uno de los juicios más llamativos y mediáticos de los últimos años en Francia. Veintidós personas se sientan en el banquillo de la Corte de Asises por cargos de asesinato, tentativa de asesinato, agresiones agravadas y asociación de malhechores. En el centro de la causa está la antigua logia masónica Athanor, ubicada en Puteaux, un suburbio acomodado de París (Hauts-de-Seine), acusada de haber funcionado como una “oficina del crimen” o red mafiosa que contrataba “escuadrones de la muerte” para resolver venganzas personales, deudas y rivalidades empresariales.
Los protagonistas y la estructura de la red
La logia Athanor pertenecía a la Grande Loge de l’Alliance Maçonnique Française (GL-AMF) y seguía el rito escocés antiguo y aceptado. Contaba con unos 20 miembros y fue disuelta provisionalmente (o definitivamente en febrero de 2021 según algunas fuentes) tras estallar el escándalo. La obediencia masónica oficial ha subrayado que la logia no representaba a la francmasonería y que respeta estrictamente las leyes de la República.
Los presuntos cabecillas son tres masones de la logia:
- Jean-Luc Bagur (69 años), “venerable maestro” de Athanor y coach empresarial.
- Frédéric Vaglio (53 años), empresario.
- Daniel Beaulieu (72 años), exagente retirado de la DGSI (inteligencia interior).
Junto a ellos, Sébastien Leroy, guardia de seguridad (no miembro de la logia), es señalado como el “brazo ejecutor” que organizaba o cometía directamente los crímenes a través de una red de sicarios. Bagur, Vaglio, Beaulieu y Leroy se enfrentan a cadena perpetua. En total, 13 de los 22 acusados arriesgan la cadena perpetua.
Entre los 22 imputados hay:
- Cuatro militares de la DGSE (servicio de inteligencia exterior).
- Tres policías (dos en activo y un exagente de la DGSI).
- Seis empresarios.
- La mayoría tienen entre 30 y 73 años y carecían de antecedentes penales.
Cómo se destapó la trama: el intento fallido de 2020
El caso salió a la luz en julio de 2020 con un intento de asesinato fallido contra Marie-Hélène Dini, coach empresarial de Créteil. Dos militares de la DGSE fueron detenidos cerca de su domicilio armados. Declararon que creían estar cumpliendo una misión oficial del Estado francés porque supuestamente Dini trabajaba para el Mossad israelí (información falsa). Las investigaciones revelaron que Bagur, rival empresarial de Dini, había pagado 70.000 euros a Vaglio para que organizara el asesinato. Vaglio actuó como intermediario con el grupo de Beaulieu y Leroy.
Los crímenes atribuidos a la red
Según las investigaciones, la “oficina del crimen” de Athanor pasó de venganzas menores a homicidios:
- Asesinato de Laurent Pasquali (2018): piloto de carreras encontrado muerto en un bosque. Se le debía dinero a asociados de Vaglio.
- Intento de asesinato de un sindicalista.
- Agresión a una empresaria (2020): le robaron el ordenador en un caso de espionaje industrial.
- Incendio intencionado del coche de una colaboradora de Bagur (2019) tras descubrir supuestas irregularidades financieras.
- Múltiples agresiones, robos y ajustes de cuentas por deudas o rivalidades empresariales.
Leroy confesó a la policía que él y sus hombres cometieron la mayoría de los actos violentos. Afirmó que creía estar actuando “por el Gobierno” y que Beaulieu lo manipuló prometiéndole que se convertiría en informante de la DGSI. Beaulieu intentó suicidarse en prisión y quedó discapacitado, con problemas de concentración.
Contexto y reacciones
El abogado de Marie-Hélène Dini, Jean-William Vezinet, resumió el espanto general: “Lo que aterra a mi cliente es que los principales implicados —policías, exagentes de la DGSI y masones— son precisamente las personas que se supone que actúan por el bien de la sociedad”.
El juicio, que se prevé que dure al menos tres meses, se celebra en la Corte de Asises de París y es seguido con gran atención por la prensa francesa. Algunos medios lo describen como un “feuilleton rocambolesco” que mezcla francmasonería, servicios secretos y mundo empresarial sin escrúpulos.
La francmasonería oficial ha rechazado cualquier vínculo institucional y recuerda que la logia Athanor era solo una de las muchas existentes y que fue cerrada precisamente por este escándalo.

