En una escalada significativa dentro del conflicto en curso en Oriente Medio, la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán ha emitido un comunicado oficial en el que anuncia que, a partir del miércoles 1 de abril de 2026, lanzará ataques contra instalaciones de alrededor de una veintena de empresas de origen estadounidense ubicadas en la región. La medida se presenta como represalia directa por los ataques sufridos por Irán en el marco de la guerra que enfrenta al país persa con Estados Unidos e Israel desde finales de febrero de 2026.
Según el comunicado de la Guardia Revolucionaria, las empresas afectadas “deben esperar la destrucción de sus respectivas unidades a cambio de cada acto terrorista en Irán”. Entre las compañías mencionadas se encuentran gigantes tecnológicos y industriales como Google, Apple, Intel, IBM, Meta, Dell, Palantir (posiblemente referida como “Plantier” en algunas transcripciones), Tesla, Nvidia, Boeing, Microsoft y HP, entre otras hasta completar la veintena. La Cadena SER, en su última hora de este martes 31 de marzo, destacó específicamente a Microsoft, Oracle, Apple, Google, Meta, Tesla y Boeing como ejemplos de la lista.
Los ataques comenzarán a las 8 de la noche hora de Teherán (equivalente a las 18:30 GMT o 20:30 hora peninsular española). La Guardia Revolucionaria insta a los empleados de estas compañías a abandonar inmediatamente sus puestos de trabajo “para proteger sus vidas” y recomienda a los residentes en un radio de un kilómetro alrededor de las instalaciones evacuar la zona por su propia seguridad.
Contexto de la guerra y amenazas previas
Este anuncio se produce en el marco de una guerra que ya cumple su quinta semana. El conflicto se intensificó a finales de febrero de 2026 con ofensivas conjuntas de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, lo que ha provocado una respuesta sostenida de Teherán con misiles, drones y ataques contra intereses estadounidenses e israelíes en países del Golfo Pérsico (Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, etc.).
A lo largo de marzo, la Guardia Revolucionaria y medios afines como la agencia Tasnim ya habían señalado como “objetivos legítimos” las oficinas, centros de datos y infraestructuras de grandes tecnológicas estadounidenses en la región, argumentando que estas empresas suministran tecnología y apoyo logístico a Israel y al ejército estadounidense. En aquellas listas previas aparecían nombres como Amazon, Google, Microsoft, Nvidia, Palantir, IBM y Oracle. Irán acusa a estas firmas de participar en el “diseño y seguimiento” de objetivos militares en territorio iraní.
En las últimas semanas, Irán ha llevado a cabo ataques reales contra instalaciones industriales vinculadas a intereses estadounidenses (como fábricas de aluminio en EAU y Bahréin) y ha amenazado con ampliar el alcance a infraestructuras energéticas, bancarias y educativas. El anuncio de este 31 de marzo eleva la amenaza a un nivel más concreto y con fecha fija.
Implicaciones y reacciones
Aunque el comunicado no detalla el tipo de ataques (podrían ser físicos con misiles o drones, o ciberataques), el precedente de acciones iraníes recientes contra centros de datos y plantas industriales sugiere un riesgo elevado para la infraestructura tecnológica y logística de las multinacionales en el Golfo.
Hasta el momento de esta redacción, no se han registrado reacciones oficiales de las empresas mencionadas ni de la Administración estadounidense, aunque el conflicto ya ha provocado evacuaciones preventivas y disrupciones en servicios cloud en la región en semanas anteriores.

