jueves, marzo 19, 2026
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España ahogada en una deuda récord de 1,707 billones de euros, pero Sánchez tiene otras prioridades

La deuda pública ha vuelto a dar la voz de alarma, aunque el Ejecutivo de Pedro Sánchez continúe ignorándolo deliberadamente. Según los datos publicados este martes por el Banco de España, la deuda de las Administraciones Públicas alcanzó en enero 1,707 billones de €, es decir, 1.707.000 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 4,7%.

En términos relativos, el ratio deuda/PIB se sitúa en el 100,8%, apenas un punto menos que en enero de 2025. Esta mínima reducción porcentual no es más que un espejismo matemático provocado por un crecimiento nominal del PIB: en valores absolutos, la deuda sigue escalando sin control.

El desglose por subsectores es demoledor y revela la verdadera magnitud del descontrol fiscal bajo el mandato de Sánchez:

  • Estado central: 1.559.000 millones de euros (92% del PIB), con un aumento interanual del 5,2%. Es el principal motor del endeudamiento.
  • Administraciones de Seguridad Social: 136.000 millones de euros (8% del PIB), disparados un 7,9% interanual. Este agujero se tapa con préstamos masivos del Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social, lo que no hace sino engordar la deuda total mientras se maquilla el déficit de las pensiones.
  • Comunidades Autónomas: 339.000 millones de euros (20% del PIB), con un incremento del 1% interanual. Las prescindibles CC.AA. siguen gastando por encima de sus posibilidades.
  • Corporaciones Locales: 21.000 millones de euros (1,2% del PIB), la única partida que baja un 9,2% interanual, aunque su peso es marginal.

Este panorama es el resultado de una política económica irresponsable, clientelar, derrochadora y corrupta. Subvenciones a entidades y medios de comunicación afines, cesiones fiscales a independentistas, multiplicación de ministerios inútiles y, por si fuera poco, un gasto exterior desmedido que ignora por completo la prioridad nacional.

Y precisamente ayer, Pedro Sánchez (el del «no a la guerra») ha dado una nueva muestra de sus prioridades invertidas. En una reunión en La Moncloa con Volodímir Zelenski —presidente de un país que ni siquiera pertenece a la Unión Europea y cuyo régimen está salpicado por constantes denuncias de corrupción—, el Gobierno español ha anunciado un nuevo compromiso de 1.000 millones de euros en apoyo militar bilateral para este año. Con esta inyección adicional, la ayuda militar directa de España desde el inicio del conflicto roza ya los 4.000 millones de euros y la ayuda total (financiera +humanitaria +multilateral +bilateral) se sitúa entre 17.000 y 20.000 millones de euros.

Mientras la deuda pública española se dispara batiendo un nuevo récord, Sánc-hez prefiere regalar miles de millones a un gobierno extranjero en lugar de destinarlos a sanear las cuentas públicas, reducir el déficit estructural, bajar impuestos a las familias asfixiadas o reforzar el sistema de pensiones que él mismo está hipotecando con préstamos internos. ¿Dónde queda la soberanía económica española? ¿En Madrid o en Kiev?

Este es el mismo Gobierno que se jacta de “crecimiento” mientras acumula deuda récord en términos absolutos. El mismo que achaca todos los males a factores externos, pero que no duda en seguir firmando cheques en blanco al exterior. La Seguridad Social se financia artificialmente con deuda del Estado, las autonomías continúan en modo derroche y el Ejecutivo central no cesa de endeudarse para financiar su agenda geopolítica y electoral.

España no puede seguir permitiendo este saqueo sistemático. Cada euro enviado a Ucrania es un euro que falta para aliviar la presión fiscal sobre los ciudadanos, para invertir en sanidad, educación o infraestructuras productivas, o para frenar el crecimiento exponencial de una deuda desbocada. El Banco de España lo demuestra con cifras claras y alarmantes. El problema no es macroeconómico: es político. Se llama Pedro Sánchez y su Gobierno de despilfarro, clientelismo, corrupción y prioridades completamente desvirtuadas.

(Por Lourdes Martino)

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