jueves, marzo 12, 2026
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El reguero de bajas que está dejando el Ministerio de Transición Ecológica y «Reto Demográfico»

España está pagando con sangre la obsesión ideológica del Ministerio para la Transición Ecológica y el RETO DEMOCRÁFICO. Bajo Teresa Ribera primero y ahora Sara Aagesen, este ministerio ha convertido la “agenda verde” en una fábrica de tragedias. Ríos sin limpiar, infraestructuras paralizadas por supuestas “razones ambientales”, una red eléctrica inestable por la fiebre renovable y permisos amañados. El resultado: centenares de muertos, miles de afectados y una vicepresidente europea que huyó a Bruselas con el aplauso del PP europeo mientras dejaba atrás un rastro de cadáveres. ¿Cuántos muertos más necesita este ministerio para que alguien asuma responsabilidades?

La cronología es implacable y la relación directa, innegable. El Ministerio controla las Confederaciones Hidrográficas, la Demarcación de Costas, la AEMET, la evaluación ambiental de proyectos y la política energética que ha impuesto un «reto demográfico» y una transición «ecológica» acelerada y dogmática a cualquier precio:

Verano tras verano: INCENDIOS forestales que el “ministerio verde” no supo (ni quiso) prevenir. Ribera llegaba tarde a cada catástrofe, prometía estatutos de bomberos cuando las llamas ya habían arrasado miles de hectáreas y culpaba, cómo no, al cambio climático mientras paralizaba las actuaciones forestales y el mantenimiento preventivo. La ideología «resilvestradora» y las restricciones ideológicas dejaron los montes convertidos en yesca. Muertos y pueblos arrasados año tras año. El ministerio miraba hacia otro lado.

Octubre 2024: la RIADA de Valencia, centenares de muertos y la prueba del delito.
Aquí la responsabilidad es directa y judicializada. La Confederación Hidrográfica del Júcar (dependiente del Ministerio) llevaba años sin limpiar cauces. Teresa Ribera paralizó personalmente en 2021 las obras del barranco del Poyo (240 millones de euros) alegando “problemas ambientales” y “coste-beneficio”. La obra que podría haber salvado vidas quedó en un cajón. Hubo querella por prevaricación por omisión y omisión del deber de socorro. AEMET (también del Ministerio) avisó, pero la gestión central falló estrepitosamente. Ribera compareció en el Congreso para culpar a la Generalidad Valenciana y desapareció de Valencia.

Abril 2025: el gran APAGÓN, millones de personas sin luz y la inestabilidad renovable como causa principal. A oscuras durante horas. El informe oficial habla de “sobretensión multifactorial”, pero la realidad es que el sistema, con más del 56% de renovables (y camino del 81% que exigía Ribera), perdió 15 GW en cinco segundos. Críticos y expertos lo advirtieron durante años: una red basada en eólica y solar intermitente sin respaldo estable es una bomba de relojería. El ministerio que impulsó esa transición a toda costa es el mismo que dejó a hospitales, centros de mayores, centros de salud, ascensores, trenes y ciudadanos en el caos. El número de fallecidos dista mucho de la que dieron los medios «oficiales», por puro sentido común.

Caso Forestalia: corrupción pura en los permisos “verdes”
Hace unos días saltó la bomba: un alto cargo del Ministerio bajo Ribera (Eugenio Domínguez, subdirector de Evaluación Ambiental) detenido por presunto soborno de millones de euros para facilitar permisos ambientales a los macroparques eólicos y solares de Forestalia. El dueño de la empresa también fue detenido. Permisos que se concedieron saltándose los controles. La misma maquinaria que paralizaba obras de seguridad por cuidar el “medio ambiente” aceleraba proyectos millonarios a cambio de presuntas mordidas.

Marzo 2026: la pasarela de Santander, 6 jóvenes muertos, una joven herida de gravedad y nadie asume la culpa
Hace apenas días, una pasarela de madera en la senda costera de El Bocal (Santander) se derrumbó. Siete jóvenes cayeron al vacío. La estructura la construyó la Demarcación de Costas (dependiente directamente del Ministerio para la Transición Ecológica y el reto demográfico ) en 2014. Las obras se paralizaron por oposición vecinal, pero el Ministerio siguió siendo responsable del mantenimiento. Nadie actuó, nadie revisó, nadie asumió. La alcaldesa de Santander denuncia que el Ministerio hizo trabajos incluso en 2024. El ministerio calla o culpa al Ayuntamiento. Resultado: seis muertos más. Otra infraestructura “costera-ecológica” que se cobró vidas.

Y mientras, Teresa Ribera ascendió a vicepresidenta ejecutiva de la UE con el voto del PP europeo. Tras dejar centenares de muertos en Valencia, un apagón nacional, incendios descontrolados y corrupción en permisos, Ribera aterrizó en Bruselas como vicepresidenta primera para la “Transición Limpia, Justa y Competitiva”. El Partido Popular Europeo (PPE) le dio el sí, los socialistas y liberales también.

Sara Aagesen, su sucesora y actual vicepresidenta tercera y ministra, continúa la misma política sin cambiar ni una coma. ¿Cuántos muertos lleva ya este ministerio a sus espaldas?  Porque la “transición ecológica” no es una política: es una religión que sacrifica vidas en el altar del dogma verde.

España no puede permitirse más experimentos ideológicos pagados con sangre. El Ministerio de Transición Ecológica no transita hacia nada limpio: transita hacia la tragedia. Y sus responsables, con Ribera a la cabeza en Bruselas y Aagesen en Madrid, siguen sin rendir cuentas.

(Por Lourdes Martino)

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