En pleno 2026, cuando miles de familias luchan por llegar a fin de mes y toda la gente sufre recortes constantes, el Ministerio de Cultura decide licitar un contrato por valor estimado de 312.000 euros solo para la apertura y el mantenimiento de varias cuentas bancarias. ¿Estamos locos o qué? Esto no es más que un despilfarro insultante de dinero público, y me hierve la sangre solo de pensarlo.
Todo empezó con un tuit que se ha viralizado en las redes, donde se denuncia este gasto exorbitante para algo tan básico como gestionar cuentas en un banco. Y sí, tras verificar los hechos, la información es absolutamente cierta. Publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 6 de marzo de 2026, el anuncio de licitación proviene de la Subsecretaría de Cultura y detalla un expediente con el código M260002. El objeto del contrato es claro: «Apertura y mantenimiento de varias cuentas bancarias del Ministerio de Cultura». Pero, ¿312.000 euros por un año de duración? ¡Es una barbaridad! ¿Cuántas cuentas serán? ¿Acaso incluyen servicios de lujo como transferencias con diamantes incrustados o algo por el estilo? No, señores, esto es mantenimiento básico de cuentas bancarias, clasificado bajo el código CPV 66110000 para servicios bancarios.
Pero vamos a ver…
¿Cómo va a costar 312.000€ el mantenimiento de unas cuentas bancarias del Ministerio de Cultura por un año?
¿Estamos tontos?
Que pone APERTURA Y MANTENIMIENTO!! No operaciones! pic.twitter.com/ILuWQU8ig5
— Ana B. (@HRAnaBarba) March 6, 2026
Lo que más enfurece es el contexto. Este contrato se adjudicará mediante un procedimiento abierto, donde el criterio principal es el precio (con un 100% de ponderación), y se ejecutará en la Comunidad de Madrid. Las ofertas deben presentarse antes del 23 de marzo de 2026, y la apertura de los sobres administrativos y económicos está programada para los días 25 y 31 de marzo, respectivamente, en la sede del Ministerio en la Plaza del Rey. Pero, ¿quién en su sano juicio aprueba un valor estimado tan alto para algo que cualquier ciudadano resuelve gratis o por unos pocos euros al mes en su banco habitual? ¡Es un insulto! Imagínense lo que se podría hacer con ese dinero.
Y no es solo sorpresa, es rabia pura. En un país donde la inflación aprieta y los presupuestos públicos deberían optimizarse al máximo, este tipo de licitaciones huele a ineficiencia o, peor aún, a un sistema que prioriza el papeleo burocrático sobre las necesidades reales. El anuncio incluso menciona condiciones ambientales en la ejecución, pero ¿qué tiene que ver el medio ambiente con mantener cuentas? Parece un relleno para justificar el gasto. Los requisitos para participar incluyen estar inscrito en el Registro Oficial de Entidades de Crédito del Banco de España, lo cual limita a bancos grandes, pero ¿no podrían negociarlo directamente sin licitar tanto dinero?
En resumen, este caso es un ejemplo flagrante de cómo el dinero de todos se malgasta en absurdos administrativos. ¡Basta ya! Es hora de que los responsables rindan cuentas y expliquen por qué algo tan simple cuesta una fortuna.

