En una comparecencia judicial que ha sacudido el panorama político español, el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, ha reconocido ante el juez Arturo Zamarriego que Leire Díez, conocida como la ‘fontanera’ del partido, poseía archivos de audio relacionados con las saunas propiedad de Sabiniano Gómez, suegro del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esta declaración se produjo este 2 de febrero en el marco de una investigación por presuntos delitos de tráfico de influencias y cohecho, que implica intentos de interferir en causas judiciales que afectan al entorno del Ejecutivo.
Cerdán, quien recientemente salió de prisión preventiva por su implicación en la trama Koldo –relacionada con adjudicaciones irregulares de obra pública–, testificó como testigo en el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid. Según fuentes presentes en el interrogatorio, el exdirigente socialista admitió haber mantenido contacto con Díez tras su excarcelación, incluyendo una llamada telefónica iniciada por ella. Además, confirmó dos reuniones con Díez en la sede del PSOE en Ferraz a finales de abril de 2024, coincidiendo con los «días de reflexión» que Sánchez se tomó tras la imputación de su esposa, Begoña Gómez, en un caso de corrupción.
En estas reuniones, Díez y el empresario Javier Pérez Dolset entregaron a Cerdán audios del excomisario José Manuel Villarejo, que supuestamente evidencian espionaje policial en las saunas de Sabiniano Gómez desde 2014. Cerdán aseguró no haber conocido a Díez previamente y que no se reprodujeron los audios durante los encuentros, aunque reconoció que el contenido se refería a la «policía patriótica» y posibles escuchas ilegales en los locales. No informó del material al partido ni lo reportó a La Moncloa, según su testimonio.
El caso, que investiga las «cloacas del PSOE», surgió de una denuncia presentada por los fiscales Ignacio Stampa y José Grinda, quienes acusaron a Díez, Dolset y el periodista Pere Rusiñol de intentar sobornarlos para obtener información sensible y «limpiar» investigaciones que perjudicaban al Gobierno. Stampa declaró en noviembre de 2025 que Díez se presentó como emisaria del PSOE, afirmando que Sánchez estaba «muy preocupado» por las grabaciones de las saunas de su suegro y había ordenado «limpiar sin límites, caiga quien caiga» tras la imputación de Begoña Gómez.
El fiscal mencionó que en una reunión grabada, Sánchez fue aludido en 12 ocasiones, y que el objetivo era desacreditar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y a la Fiscalía Anticorrupción.

