En una comparecencia reciente ante la Comisión de Investigación del Senado, los directivos de las principales compañías eléctricas españolas, como Endesa e Iberdrola, han responsabilizado directamente a Red Eléctrica de España (REE) del masivo apagón ocurrido el 28 de abril. Basándose en el informe oficial del Gobierno, estos ejecutivos han destacado errores en la planificación y programación del sistema eléctrico como causas centrales del incidente. A continuación, se detallan las principales declaraciones, que subrayan la necesidad de una mayor presencia de centrales convencionales para garantizar la estabilidad del suministro.
Responsabilidad Atribuida a Red Eléctrica
José Bogas, CEO de Endesa, fue contundente al afirmar que el apagón se debió principalmente a un error de planificación por parte de REE. Según Bogas, «la causa central y determinante del apagón es la programación de Red Eléctrica de un número reducido de grupos con capacidad de gestionar dinámicamente la tensión». Esto, a su juicio, «provocó una situación de riesgo» en la que no se pudo evitar el fallo simultáneo de múltiples centrales. Bogas insistió en que «nuestra opinión es que no pueden fallar tantas centrales simultáneamente», y enfatizó que «la responsabilidad de la garantía de suministro recae en Red Eléctrica, que debería haber planificado, programado y previsto cosas de forma distinta».
Bogas también reveló que Endesa había alertado previamente a REE sobre signos de inestabilidad. «Desde las 9:00h teníamos muestras claras de una inestabilidad en la frecuencia. Antes de las 11h, comunicamos a Red Eléctrica esta situación», explicó. Además, mencionó «llamadas al centro de control de Red Eléctrica para decirles que pasaba algo, que las tensiones se nos estaban yendo». La respuesta de los técnicos de REE, según Bogas, fue que «estaban entrando y saliendo las centrales fotovoltaicas y, fundamentalmente en el sur de España no teníamos elementos que pudieran corregirlo, es decir, unidades con generación síncrona que puedan absorber o generar reactiva».
En cuanto a la falta de centrales convencionales ese día, Bogas expresó su desacuerdo con las declaraciones previas de Beatriz Corredor, presidenta de Redeia (grupo al que pertenece REE), quien argumentó que el apagón se habría producido igualmente con más centrales convencionales. Bogas rechazó esta afirmación, argumentando que «el actual modo de operación reforzada es la prueba tangible de que la programación de más centrales convencionales evita los problemas que se produjeron el día del apagón».
Declaraciones de Ignacio Ruiz-Tagle de Iberdrola
Por su parte, Ignacio Ruiz-Tagle, representante de Iberdrola, coincidió en culpar a REE de no requerir la entrada de su central hidroeléctrica extremeña en el sistema. «Recibimos una llamada de Red Eléctrica a las 12:26, produciendo una llamada nuestra para preguntar qué estaba pasando con las tensiones, y a las 12:26 nos pidieron conectar el ciclo de Castejón II que está en Navarra, pero no la hidráulica», detalló. Destacó que la respuesta de la hidráulica es inmediata, pero que los ciclos combinados «hay que calentarlos primero y que Red Eléctrica conoce perfectamente estos tiempos». Asimismo, apuntó que «lo importante es que esa mañana se desconectaron 15 ciclos», preguntándose por qué REE no dejó programado al menos un ciclo si hasta podía haber dejado los 15.
Ruiz-Tagle identificó tres problemas clave detrás del apagón: un problema oscilatorio, un problema de amortiguamiento y un problema de inercia en el sistema. Apuntó que «los grupos que tienen que aportar los elementos necesarios para superar estos problemas no estaban ese día en operación». Reiteró, como señala el informe del Gobierno, que «la causa basal del incidente no es multifactorial, es una sola: hay un error de planificación sobre los elementos necesarios para controlar la tensión, que es hoy día el punto más crítico del sistema eléctrico español y europeo».
Además, destacó que la central hidroeléctrica de Iberdrola no fue requerida por REE para entrar en el sistema. «Recibimos una llamada de Red Eléctrica a las 12:26, produciendo una llamada nuestra para preguntar qué estaba pasando con las tensiones, y a las 12:26 nos pidieron conectar el ciclo de Castejón II que está en Navarra, pero no la hidráulica», explicó. Criticó la solución adoptada por REE, centrada en «comenzar a llamar ciclos en torno a las 12h» y apuntó que «con lo cual, algo tienen que ver los ciclos con que se evitaba el problema con esa solución».
Ruiz-Tagle también subrayó el estancamiento de la demanda como un desafío para el sistema: «Seguimos en los últimos 10 años con una demanda plana y seguimos instalando potencia. Ocurre que estamos viviendo un proceso de canibalización de las tecnologías asíncronas porque son las más baratas en las horas centrales del día». Señaló que «no cabe toda la energía fotovoltaica» y esto puede llegar a producir que, al casarse la oferta, muchos productores fotovoltaicos en una región (como la región centro-sur) se generen problemas de restricciones en las redes de transporte o subestaciones. Al respecto, apuntó que «el 28-A había fotovoltaica que, a pesar de haber casado, se le había solicitado que bajara la carga por ese tema de la sobrecarga de infraestructura».
Sobre el impacto de un cierre nuclear en la seguridad de suministro, afirmó Ruiz-Tagle que «no cabe duda» de que un fin de la generación nuclear sin alternativas puede poner en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico. Destacó que las centrales nucleares españolas están reconocidas como las mejores centrales nucleares del mundo y las más eficientes de Europa: «Los precios de producción de energía nuclear en España son los más bajos de Europa».
Costes de la Operación Reforzada y Críticas al Sistema
Ambos ejecutivos reconocieron el elevado coste de la operación reforzada que se deriva a todos los españoles. Bogas señaló que «en los números de Endesa, el incremento del coste de los servicios complementarios debido a esa operación reforzada son de 1.100 millones de euros». Preguntado por el senador del PP, José Ramón Díez de Revenga, sobre quién asume este coste adicional, admitió que «esta fiesta finalmente la paga el ciudadano».
Ruiz-Tagle, por su parte, señaló que el informe sobre el apagón del Comité de Análisis del Gobierno «dice claramente que hay un error de planificación el 28-A», añadiendo que «aunque diga este informe que las causas son multifactoriales habría que ponderar el impacto de estos factores».
Ha mostrado gráficos de Red Eléctrica sobre el día a día del despacho de ciclos combinados y generación nuclear, destacando que el 28-A fue el día de menos ciclos combinados y centrales nucleares despachadas en el sistema. Al respecto, especifica que «no solo se trata de despachar ciclos, hay que hacerlo de una manera distribuida por todo el territorio», destacando que en el centro y sur peninsular es donde menos inercia hubo (incluso por debajo de las recomendaciones de ENTSO-E).
También subraya que «no venían de las 10 de la mañana las oscilaciones del 28-A, como muestra el informe del Gobierno», señalando que estaban ya presentes desde la medianoche, «un momento en el que no hay fotovoltaica».
Sobre las acusaciones a la planta fotovoltaica extremeña como causante de la mayor oscilación en el sistema el 28-A, afirma que la planta de Núñez de Balboa de Iberdrola no es el origen de la oscilación de 0,6 Hz. Argumentando que esta planta (debido a su código de red, que es conocido y autorizado por Red Eléctrica) tiene por función recibir las oscilaciones de la red y acompañarlas, ya que se trata de un tipo de inversor que no hace control de tensión, sino que acompaña a la red.
Sobre las acusaciones de incumplimiento de las obligaciones de control de tensión por parte de los grupos convencionales, Ruiz-Tagle critica la solución que buscó Red Eléctrica centrada en «comenzar a llamar ciclos en torno a las 12h» y apuntando que «con lo cual, algo tienen que ver los ciclos con que se evitaba el problema con esa solución».
Problemas Fiscales y de Interconexiones
Señalan que el problema de esta tecnología está relacionado con su fiscalidad, mencionando la tasa Enresa, el impuesto al combustible nuclear gastado, el impuesto a la generación eléctrica y el IVA aplicable a la energía eléctrica. En este sentido, afirman que «es una energía barata que se convierte en cara porque tiene una estructura de impuestos sobre ella que desgraciadamente no puede soportar».
Además, reconoce la importancia de las interconexiones transfronterizas «porque nos dan una conexión con Europa a través de Francia y ¿qué hay en Francia que nos da seguridad? 57 grupos nucleares».
Sobre la operación reforzada del sistema, reconociendo que esta medida no es la más barata para consumidores y generadores, destaca que «ha habido muchos incidentes después del apagón de grandes caídas de centrales con altos volúmenes de energía generada, que han generado oscilaciones importantes en el sistema y no ha habido apagones porque hay respaldo».

