Por Alfonso de la Vega
Con tanto escándalo entre los mejores y avanzados próceres del aparato del estado borbónico no se ha dado toda la importancia que merecen a las barbaridades proferidas por la energúmena Irene Montero, la fanática ex concubina de Pablo Iglesias. Me refiero a su escandalosa confesión de pretender sustituir a la población europea por otra más a su gusto que es precisamente el del Gran Capital al que obedece. Confiesa la voluntad de perpetrar el Reemplazo, dogma criminal WOKE. Sin embargo, hay que agradecerle su sinceridad que se supone resultado de su estulticia, degeneración o sectarismo. Una confesión que le debiera quitar la máscara y dejarla en puritos cueros ante sus menguantes seguidores por muy desavisados, topos e ineptos que demuestren ser.
Sin embargo la cosa no es nueva. Dejando atrás lúcidas acusaciones como las de nuestro gran Quevedo, viene a coincidir con el plan judío de Kalergi para promover la hegemonía judía sobre nosotros, los cristianos, los goyim. Contra la Razón y la Haskalá, los sionistas son gente que no deseaba la progresiva asimilación dentro de la sociedad nacional respectiva patrocinada por la Haskalá, o intento de integración de los judíos europeos con el mundo secular tras la Ilustración, lo que daría lugar al movimiento sionista de Theodor Herzl. El sionismo no se inspira en las ideas de las tradiciones del judaísmo. El sionismo considera al judaísmo como una nacionalidad sui generis más que como una religión. Y a pesar de lo que cabría suponer de su financiación plutocrática por el Gran Capital está influenciado por el marxismo, tanto en las ideas comunistas más o menos actualizadas o WOKE, como en la socialdemocracia.
En cierto documento de RAND CORPORATION ya se explicaba hace tiempo que mediante la expansión de la OTAN y la agresión a Rusia o sus glacis se quería provocar la decadencia forzada de Europa y a los europeos más competentes emigrando de sus países a los que los propios dirigentes traidores sabotean con invasiones indeseables. Pero el guion implicaba también la propia decadencia ruinosa de Europa que estamos viviendo en beneficio de EEUU.
Los principales dirigentes europeos son autores cuando no cómplices de todas estas maniobras, nos están suicidando y entregando Europa como botín a la plutocracia financiera internacional. Conviene tener en cuenta estas cuestiones o campo de fuerzas para entender por ejemplo que Sánchez esté siendo sostenido dentro y fuera de España, no “pese a” sus muchas gravísimas fechorías sino «precisamente por eso”, su demostrada capacidad de devastación. También, todo hay que decirlo, con la complicidad de un rey que declarara muy serio y solemne que reniega de la soberanía y que hay que combatir a quienes la defienden.
La triste realidad es que si declaraciones racistas y brutales como las de la energúmena resultan posibles sin mayores consecuencias es porque casi todo Occidente se ha convertido en un laboratorio tóxico de vicio y depravación, gobernado por gentes participantes en toda clase de salvajadas de las que en su monstruosidad no se libran como víctimas ni incluso los niños desvalidos. Una barbarie terrorífica de unas élites viciosas hasta la depravación. No son teorías conspirativas sino penosa y lamentable realidad, Estamos viendo que todo no solo en España sino en Occidente e Israel, como promotora, debería ponerse en tela de juicio: la política, los medios de comunicación, la cultura, la economía. Por lo que se puede apreciar todo y todos están comprometidos ¿Este en el momento terminal de la mohatra conocida como civilización occidental liberal moderna?

El terrible, monstruoso, escándalo Epstein debiera suponer un antes y un después en la civilización occidental o en lo que queda de ella: la sombra degenerada y criminal de lo que fue. Pero los promotores y muchos de los empoderados clientes son judíos. Una globalización del chantaje que afecta a gran parte de las élites que hoy mangonean la historia.
Toynbee explicaba la decadencia de las civilizaciones por “la disarmonía que conduce a una sociedad a su pérdida de autodecisión. La pérdida de armonía entre elementos que una vez coexistieron en una sociedad como un todo fatalmente conduce a la discordia social. La sociedad hundida se desgarra en dos dimensiones distintas de manera simultánea, a causa de los cismas sociales en las que se expresa la discordia. Se trata de cismas verticales entre comunidades segregadas y horizontales entre clases mezcladas geográficamente pero segregadas socialmente… en una sociedad hundida el cisma entre las clases es un producto de la desintegración de un ethos social coherente… En los periodos orgánicos coherentes y armoniosos, los miembros de una sociedad están unidos por un acuerdo en cuanto a la organización y las metas sociales, las relaciones individuales y políticas son estables y están aceptadas, y la distribución del poder refleja diversas capacidades para contribuir al bien común. En cambio, los periodos críticos vienen caracterizados por el colapso del consenso y por la desintegración de la sociedad en facciones disidentes y hostiles entre sí el status se pone en tela de juicio, las relaciones se tornan fluidas y en la lucha por el poder que sigue, las respectivas capacidades de lo las clases e individuos se olvidan.”
Quizás la diferencia entre esta actual decadencia y la de otras épocas es que está siendo inducida e instrumentada desde el propio Poder. De modo que la podemita se comporta como una traidora contra el pueblo español. Claro que una niñería si se la compara con una individua mucho más peligrosa como la terrorífica von Leyen, cabeza visible de una clase encanallada unida y cohesionada por la corrupción y la depravación moral.
Hubo una época en la que como en el caso del Cristianismo se trataba de educar a los príncipes, el hacerles conscientes de que su conducta nunca debiera atravesar ciertos límites. Esta concepción limitada del poder es fundamento de la civilización española tradicional con instituciones tales como la Escuela de Salamanca o autores clásicos como Saavedra Fajardo, Gracián, Cervantes o Calderón. Una civilización que se había intentado independizar de los monopantos como los llamaba el lúcido Quevedo. Pero la civilización judaizó. Ahora se promueve su degeneración, los nuevos autores tratan de pervertir a las élites y la realidad nos muestra que por desgracia lo están consiguiendo.
¿Qué hacer?

San Agustín en La Ciudad de Dios rechazaba la idea de que la caída del Imperio romano se debiese al Cristianismo, No, se debía al propio fluir de la Historia que determinaba el final de las ciudades” terrestres”, mientras que la “Ciudad de Dios” es imperecedera y redentora. Es la promoción de una ciudad que intente superar edificarse sobre la naturaleza humana que manifiesta su propensión a la guerra o a la voluntad de dominio. Y la recuperación de una armonía inspirada en principios éticos de orden superior o espirituales, empezando por la armonía entre dirigentes y dirigidos que se supone sería favorecida por la democracia. Ideas que de algún modo estarían presentes tanto en el Preámbulo de la constitución de 1978 como en los primitivos tratados europeos hoy traicionados. Pero el cisma social tiene su origen o al menos su reflejo en el del alma. Cuando le preguntaron los fariseos al Salvador: ”¿Cuándo vendrá el reino de Dios”, les contestó: “el reino de Dios no ha de venir con aparato. Antes tened por cierto que el reino de Dios está dentro de vosotros.” La misión de la Cultura según Jung es sacar a a luz ese arquetipo. La de cierta clase satanizada que domina hoy el mundo es oscurecerlo degradando la condición humana. Y ahora ya sin máscaras. Y así nos va.

