lunes, febrero 2, 2026
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Cuba a punto de caer mientras la estructura del régimen comunista de Venezuela se resquebraja

Parece que el efecto dominó ha empezado, en cámara lenta, sin ruido, sin bombas. A la dictadura más asesina y antigua de Hispanoamérica, matriz del narcosocialismo que habría de instaurarse a lo largo de los 67 años de existencia, le queda poco. Han hecho tanto daño económico, social y moral que costará trabajo no solo restablecer la vida sino sanar las almas sufrientes de los cubanos, carentes de lo esencial a lo largo de décadas. Fidel Castro fue un cafre psicópata que troqueló al resto de mandatarios de sus filiales a cargo de Kirchner, Da Silva, Ortega, Petro y la cúpula venezolana obligada ahora a desmantelar obedientemente el chavismo a cambio de sus vidas.

Hasta donde sabemos, el hermanísimo Raúl Castro y su marioneta Díaz-Canel negocian su salida y retiro en Moscú. Dinero no les falta para vivir mil vidas. Las embajadas de Europa e Hispanoamérica adoptan planes de evacuación para abandonar Cuba y aconsejan no hacer viajes turísticos, al tiempo que empresas internacionales que operan en la isla la abandonan por el deterioro de las condiciones de vida. En efecto, no tienen alimentos, ni luz; más de cien centrales están paradas y solo les queda petróleo hasta final de mes. La decadencia es total. La compra de combustible realizada a África Occidental (Togo) está bloqueada por la aplicación de las leyes estadounidenses. Donald Trump acaba de firmar una orden ejecutiva que impone aranceles extraordinarios a los países que envíen petróleo y derivados a Cuba. Esto afecta especialmente a Sheinbaum. Se dice incluso que el decreto apunta a ella directamente. México lleva realizando envíos desde el gobierno de Salinas de Gortari, hace décadas. Sin embargo, la líder mexicana declaró que buscará la manera de continuar con los envíos.

No sabemos qué ocurrirá en Cuba. Las fuentes indican que Estados Unidos no planifica una invasión. Trump no puede permitirse ningún error que conlleve derramamiento de sangre. Se especula que podría haber movimientos internos por parte de la disidencia de dentro y de fuera de la isla. Incluso algunos ya se preguntan quién será el Delcy o la Delcy de Cuba.

Y a propósito de Delcy, las cosas empiezan a estar más claras en Venezuela. El estado de estabilización previo a la transición, según la hoja de ruta de los Estados Unidos se hace eterna, pero hay que tener paciencia. ¡Hace solo un mes de la extracción de Maduro! Desmantelar la estructura de una cúpula dirigente, dedicada al narcotráfico y a otras tratas, al saqueo del oro y piedras preciosas, al blanqueo de activos y al crimen organizado en toda su extensión y actividades, debe ser más difícil de lo que somos capaces de imaginar. Por eso han puesto al frente a la que tiene las llaves de todas las puertas. En realidad, es su hermano Jorge Rodríguez quien más controla, pero a este, según se dice, nunca le interesó estar al frente del poder. Debe ser difícil poner fin a la relación con el Tren de Aragua, Hezbolá, Hamás y el resto de cárteles y organizaciones terroristas, que ven peligrar sus negocios mientras Marco Rubio no deja de presionar.

El pesimismo de los primeros días tras la captura de Maduro y el nombramiento de Delcy como presidenta interina para llevar a cabo la estabilización del país llevó a pensar que todo iba a quedar igual, porque lo realmente importante era el petróleo y que a Donald Trump poco le importaba si había democracia o no o si los presos seguían en la cárcel. Eso han ido pregonando las voces críticas, despotricando sobre el derecho internacional y otros conceptos inexistentes. También se contempló la posibilidad de que Delcy estuviera haciéndose la remolona intentando ganar tiempo, sabiendo que Trump no es eterno y que en noviembre tiene las elecciones de segundo término y podría perder, con lo cual le quedarían tres años prácticamente maniatado. No está mal tirada esta idea, teniendo en cuenta los políticos estadounidenses que están en la “nómina” del narcoestado. Y no solo demócratas, sino también republicanos, además de medios de comunicación y periodistas. ¿Algún inocente cree que la desinformación vertida por el New York Times y otros medios no afines a lo largo del verano sobre la Operación Lanza del Sur fue gratuita? Imaginamos que a estas alturas los inocentes no existen, y aquí debemos incluir también a parlamentarios europeos, lobistas y demás tropa distópica.

¡Y qué decir de los corruptos patrios, empezando por Zapatero y acabando por Sánchez, con toda la recua de intermedios e “intermedias”! Cumplen fielmente con la ley de igualdad: también hay damas. ¡Qué bien que se esté hablando ampliamente sobre Zapatero y su relación con el blanqueo! ¿Se ocuparán de esto los tribunales españoles con el empeño que los hechos requieren? Igual nos equivocamos, pero no confiamos demasiado en la justicia española; y al paso que van las cosas, esto será un desastre. No falta mucho para la sentencia del exjefe de inteligencia militar venezolano, Hugo Carvajal “el Pollo”, en el que involucra a personajes relevantes colaboradores del chavismo, entre ellos, el citado ZP y otros nombres que sorprenderán a más de uno. Esperemos que las pruebas resulten contundentes y sean admitidas por el tribunal.

Volviendo al remoloneo de Delcy y su supuesto intento de “engañar” a Donald Trump, hay que decir que en la última semana ha habido grandes avances y ya los venezolanos, aunque con cierta timidez, empiezan a respirar los aires del cambio. La visita del director de la CIA, John Ratcliffe y su conversación con la presidenta interina surtió un gran efecto. Ella misma en rueda de prensa habla abiertamente del diálogo y colaboración con Estados Unidos. En cuanto a la excarcelación de presos, anunció una amnistía para conseguir la reconciliación y la transformación del Helicoide, el mayor centro de tortura y muerte de Hispanoamérica en un centro social. Está siguiendo al pie de la letra las órdenes de Marco Rubio. La cosa va andando y la gente se está atreviendo a hablar.

¿Y en España, qué? ¿Seguimos esperando? ¿Qué más tiene que pasar para que esta gente se largue? Quizá saben que si se van no volverán nunca y, además, que sus privilegios se reducen a la nada. El daño causado es imperdonable. Vivimos bajo la amenaza de la muerte; veamos si no: la covid, la dana de Valencia, los incendios, los trenes… ¡Dios mío, qué más! ¿Pero cuántos somos los que levantamos la voz, los que denunciamos? Basta echar una ojeada a los medios oficialistas y su caterva de bien pagados sin conciencia. Parece que un hechizo maléfico, ha convertido a la sociedad en un rebaño que se ha hecho adicto a la corrupción y a la mentira; anestesiado, zombi y, para más inri, estúpido. No lo digo con rabia; este sentimiento se llama pena.  

Magdalena del Amo
Periodista, psicóloga, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.
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