Por Alex Díaz
Mariano Barbacid lleva estudiando el cáncer desde hace 50 años. Fundó el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en 1988. Este centro se financia básicamente con dinero público y aportaciones de la industria farmacéutica. Trabajan alrededor de 500 personas “haciendo estudios”. El presupuesto anual es de unos 45 millones de euros; la mayor parte se destina al pago de nóminas, viajes y gastos corrientes.
La forma de financiar este centro es la siguiente:
- Subvenciones oficiales del Ministerio de Ciencia
- Proyectos financiados por convocatorias competitivas
- Ingresos por contratos y acuerdos con empresas
- Aportaciones de patrocinadores y donaciones
INFORMACIÓN OFICIAL
¿Qué ha hecho el CNIO desde que existe? (por etapas)
1) Finales de los 90 – 2000
Construcción del conocimiento básico
En esta fase, el CNIO se centró en:
- Genética del cáncer
- Oncogenes y genes supresores de tumores
- Mecanismos de división celular
- Inestabilidad genética
Objetivo: entender cómo se origina el cáncer, no curarlo todavía.
Resultados:
- Cientos de publicaciones en revistas de alto impacto
- Creación de modelos animales (ratones modificados genéticamente)
- Posicionamiento internacional del centro
2) 2010–2015
De la biología básica a la biología traslacional
Aquí se empieza a intentar “traducir” descubrimientos en:
- Dianas terapéuticas
- Biomarcadores
- Estrategias combinadas de fármacos
Se investiga:
- KRAS, EGFR, RAF, p53, MYC, NOTCH, STAT3
- Resistencia a tratamientos
- Por qué muchos fármacos fallan en humanos
Resultado real:
- Mucho conocimiento útil
- Muy pocos tratamientos que lleguen a clínica (esto es normal en ciencia básica)
3) 2016–2020
Modelos más realistas y medicina de precisión
Se refuerzan:
- Modelos derivados de pacientes (PDX)
- Análisis genómico masivo
- Plataformas tecnológicas (proteómica, bioinformática, imagen)
Se empieza a hablar más de:
- Medicina personalizada
- Terapias dirigidas
- Combinaciones de fármacos
Aun así:
- No hay “curas”
- No hay terapias propias aprobadas
4) 2020–2025
Énfasis en combinaciones complejas y límites reales
Aquí encaja el trabajo más reciente de Barbacid y otros grupos:
- Triple terapias en ratón
- Eliminación de tumores en modelos animales
- Mucha cautela pública sobre humanos
También:
- Crisis de financiación
- Debate sobre gobernanza y gastos
- Mayor escrutinio público del CNIO
¿Qué investiga exactamente el CNIO hoy?
Investigación básica
- Cómo se transforma una célula normal en cancerosa
- Qué genes y proteínas lo controlan
Investigación preclínica
- Probar fármacos en células y ratones
- Estudiar resistencias
Diagnóstico y biomarcadores
- Identificar qué pacientes responderán a qué terapias
Tecnología
- Genómica
- Bioinformática
- Microscopía avanzada
¿Ha curado el CNIO el cáncer?
Respuesta honesta: No.
- No ha desarrollado una cura universal
- No aplica tratamientos a pacientes
- Sí ha contribuido al conocimiento global que usan hospitales y farmacéuticas
- Sí ha generado patentes y dianas terapéuticas
- Sí ha formado a cientos de científicos
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Básicamente, hacen estudios en roedores, inyectan sustancias que causan cáncer y, después, retiran esas sustancias y, evidentemente, el ratón mejora. Pero ni una sola prueba empírica de que hayan curado a algún espécimen humano, ni una sola.
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¿Por qué menos del 5 % de lo que investiga el CNIO llega a pacientes?
Porque la mayoría es ciencia básica
- El CNIO estudia mecanismos (genes, proteínas, rutas celulares).
- Descubrir cómo funciona el cáncer no equivale a tener un tratamiento.
Mucha ciencia necesaria, pero no terapéutica.
Porque ratón ≠ humano
- Más del 90 % de los tratamientos que funcionan en ratones fracasan en personas.
- Motivos: toxicidad, falta de eficacia, efectos secundarios graves.
El éxito preclínico no predice éxito clínico.
Porque los ensayos clínicos son carísimos y largos
- Un solo fármaco hasta su aprobación puede costar más de 1.000 millones de euros.
- El CNIO no tiene estructura ni presupuesto para fases clínicas avanzadas.
Sin farmacéutica o gran inversor, el proceso se detiene.
Porque muchos resultados no son “drug-able”
- Algunas dianas biológicas no pueden convertirse en medicamentos seguros.
- O solo funcionan en combinaciones muy complejas o tóxicas.
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Resumiendo, este centro se dedica a probar fármacos, pero desde su fundación en 1988 no han curado a nadie. Me he tomado la molestia de leer los efectos secundarios de los fármacos con los que trabajan y, en la mayoría de los casos, es peor el remedio que la enfermedad.
Algunos de los fármacos que usan en este centro:
- Afatinib → EGFR
- Dasatinib → quinasas múltiples (DDR1, SRC, etc.)
- Erlotinib / Gefitinib → EGFR
- Trametinib → MEK
- Vemurafenib / Dabrafenib → BRAF
- Palbociclib → CDK4/6
- Everolimus → mTOR
Estos fármacos sí se usan en hospitales, pero en el CNIO se emplean como herramientas experimentales, no como tratamiento clínico.
2) Fármacos experimentales (no aprobados)
Son el núcleo de la investigación más avanzada del centro:
- Daraxonrasib (RMC-6236) → inhibición de KRAS
- Inhibidores RAF1 / c-RAF (varios compuestos en estudio)
- Inhibidores NOTCH (p. ej., bloqueadores de γ-secretasa)
- Inhibidores MYC (difíciles, mayoritariamente preclínicos)
- Inhibidores PI3K / AKT / mTOR experimentales
La mayoría nunca llegará a pacientes.
3) Degradadores proteicos y biología de frontera
Muy característica del CNIO en los últimos años:
- SD-36 (SD36) → degradador de STAT3
- Otros PROTACs y degradadores dirigidos
- Moléculas diseñadas solo para laboratorio
Altísimo riesgo y altísima tasa de fracaso, pero gran valor científico.
4) Quimioterapia clásica (uso limitado)
Se emplea sobre todo como comparador:
- Cisplatino
- Doxorrubicina
- Gemcitabina
No es el foco principal del centro.
5) Herramientas no clínicas (muy usadas)
No son “medicamentos”, pero sí fundamentales:
- Inhibidores génicos
- CRISPR / knock-out
- RNAi
- Anticuerpos experimentales
EFECTOS SECUNDARIOS GRAVES MÁS HABITUALES
Toxicidad hematológica (muy frecuente)
Afecta a la médula ósea:
- Anemia grave → cansancio extremo, disnea
- Leucopenia / neutropenia → infecciones graves
- Trombocitopenia → hemorragias, hematomas
Inmunosupresión
Especialmente con inhibidores de STAT3, quinasas y quimioterapia:
- Infecciones oportunistas
- Sepsis
- Reactivación de virus latentes
Puede ser mortal si no se detecta a tiempo.
Toxicidad neurológica
Más frecuente de lo que se comunica:
- Neuropatía periférica
- Dolor neuropático crónico
- Deterioro cognitivo (“chemobrain”)
- Convulsiones (raras, pero descritas)
Toxicidad cardiovascular
Especialmente con inhibidores de quinasas:
- Insuficiencia cardíaca
- Arritmias
- Hipertensión severa
- Eventos trombóticos
Algunos daños pueden ser irreversibles.
Toxicidad pulmonar
Muy relevante y peligrosa:
- Neumonitis intersticial
- Fibrosis pulmonar
- Insuficiencia respiratoria
Puede aparecer incluso meses después.
Toxicidad hepática
Muy común en terapias dirigidas:
- Elevación severa de transaminasas
- Hepatitis tóxica
- Insuficiencia hepática
A veces obliga a suspender definitivamente el fármaco.
Toxicidad gastrointestinal
No es “solo diarrea”:
- Diarrea severa → deshidratación
- Colitis inflamatoria
- Hemorragias digestivas
- Malabsorción crónica
Toxicidad cutánea grave
Más que un efecto estético:
- Dermatitis extensa
- Infecciones cutáneas
- Síndrome mano-pie
- Riesgo de sepsis secundaria
Toxicidad renal
Menos visible, pero crítica:
- Insuficiencia renal aguda
- Alteraciones electrolíticas graves
- Necesidad de diálisis en casos extremos
Toxicidad sistémica acumulativa
Especialmente en combinaciones:
- Fatiga incapacitante
- Caquexia
- Pérdida funcional
- Reducción severa de la calidad de v

Mi resumen y análisis es que este centro lleva 38 años sin conseguir ningún resultado real en la curación del cáncer.
Ahora voy a comparar a Mariano Barbacid vs. Andreas Ludwig Kalcker.
Barbacid es un investigador oficial teórico dedicado a la investigación del cáncer, dedicado única y exclusivamente a escribir “papers” científicos que nunca han demostrado curar a nadie; simplemente son promesas de curación amparadas por el oficialismo. Siempre promesas de curar el cáncer y siempre pidiendo fondos multimillonarios para la investigación de la desastrosa medicina alopática, que causa más muertos que las guerras, ya que lo único que provoca es iatrogenia por sistema.
Kalcker es un químico alemán hecho a sí mismo que ha demostrado, con el uso del dióxido de cloro, que se puede curar el cáncer, con miles de testimonios de personas curadas con el uso del MMS/CDS, la mejor fórmula magistral de la historia, todo apoyado con un cambio de dieta y un cambio de sistema de creencias.
Resumen del libro “Salud prohibida: Incurable era ayer” – Andreas Ludwig Kalcker
La mayoría de las enfermedades —incluido el cáncer— no son realmente incurables, sino que lo parecen debido a:
- un sistema médico y farmacéutico corrupto,
- una ciencia “dogmática” que no cuestiona sus propios paradigmas,
- y la prohibición o persecución de terapias alternativas supuestamente eficaces y baratas.
Toda enfermedad es, en esencia, una “falta de energía”, asociada a la acidez del organismo, déficit de oxígeno y desequilibrios biofísicos, más que a causas genéticas o moleculares específicas.
Kalcker plantea que:
- La medicina moderna no cura, solo cronifica.
- La industria farmacéutica no tiene incentivos para curar.
- La ciencia actual funciona como un sistema de creencias, no como investigación abierta.
- Las leyes sanitarias impiden a los pacientes acceder libremente a terapias alternativas.
Se apoya en:
- Analogías históricas (Galileo, Giordano Bruno).
- Críticas al concepto de “estrés oxidativo”.
- Una visión bioenergética y biofísica del cuerpo humano.
- B) El dióxido de cloro (MMS / CDS / CDH) como eje central
El núcleo del libro gira en torno al dióxido de cloro (ClO₂), presentado como:
- Un oxidante “inteligente” que elimina patógenos sin dañar células sanas.
- Un compuesto usado históricamente como desinfectante, reinterpretado como terapia sistémica.
- Una sustancia que libera oxígeno en zonas ácidas, restaurando el equilibrio energético.
El autor afirma que el dióxido de cloro:
- Mata bacterias, virus, hongos y parásitos.
- No genera resistencias.
- Es seguro si se usa correctamente.
- Ha sido injustamente demonizado.
- C) Protocolos y aplicaciones
El libro dedica cientos de páginas a:
- Protocolos detallados (A–Z) de administración de dióxido de cloro:
- oral,
- rectal,
- tópica,
- inhalada,
- enemas,
- supuestas inyecciones (CDI).
- Uso en más de 200 enfermedades, listadas alfabéticamente:
- infecciones,
- cánceres,
- autismo,
- VIH,
- Alzheimer,
- enfermedades autoinmunes,
- trastornos psiquiátricos, etc.
Cada patología suele incluir:
- una breve explicación,
- un protocolo sugerido,
- testimonios de “recuperación”.
- Otras terapias integradas en el libro
Además del dióxido de cloro, se presentan como terapias complementarias:
- DMSO (dimetilsulfóxido)
- Agua de mar
- Artemisia annua
- Stevia
- Kalanchoe
- Bórax
- Trementina
- Zapper (frecuencias electromagnéticas)
Todas ellas se explican desde una lógica bioenergética, no desde la farmacología clínica estándar.
- Visión del cáncer
El cáncer es descrito como:
- consecuencia de acidosis crónica,
- déficit de oxígeno,
- fermentación celular,
- toxicidad acumulada.
Se rechaza:
- el modelo genético-molecular,
- la quimioterapia como solución real,
- la idea de “mutaciones aleatorias” como causa principal.
El autor afirma que muchos cánceres podrían revertirse con oxidación selectiva y recuperación del equilibrio energético.
- Estilo y estrategia argumental
El libro utiliza:
- abundantes testimonios personales.
- Valoración crítica (neutral)
Lo que el libro es:
- Un manifiesto de medicina alternativa.
- Un compendio de testimonios y protocolos empíricos.
- Una crítica ideológica al sistema sanitario.
Muchas de sus afirmaciones contradicen consensos científicos actuales y algunas prácticas descritas han sido objeto de alertas sanitarias oficiales en distintos países sin sentido. En España solo se permitió un estudio de la curación a nivel veterinario en ganado; el espectro de curación del dióxido de cloro fue de más del 70 % de las enfermedades en animales.
- Idea final del libro
El mensaje esencial es:
“La salud no está prohibida por falta de soluciones, sino por intereses económicos y miedo a cuestionar el sistema.”
El lector es invitado a “elegir la pastilla roja” y a desconfiar de la medicina convencional, confiando en su experiencia personal y en terapias alternativas.
Ahora, mi resumen final:
Muchas personas creen que Barbacid y su centro, el CNIO, son seres de luz y buscan lo mejor para los pacientes con cáncer. La pregunta es: ¿en todos estos años, a cuántas personas se ha curado con sus terapias? La respuesta es: ninguna.
Sin embargo, Kalcker ha demostrado haber curado a miles de personas con cáncer simplemente con su información y, evidentemente, leyendo sus libros. Créanme que escribo esto con mucho conocimiento de causa sobre esta enfermedad. Sin embargo, Kalcker es vilipendiado, censurado y, evidentemente, no pertenece a la industria farmacéutica.
A los supuestos despiertos que defienden a Barbacid e incluso han hecho vídeos para que la gente le done dinero, les diría que se lo hagan ver.

