En un emotivo mensaje publicado en X (anteriormente Twitter), el historiador y exmilitar José Soto Chica compartió un testimonio conmovedor sobre un accidente que cambió su vida para siempre. Hoy, 26 de enero de 2026, se cumplen exactamente 30 años de aquel fatídico día en la base militar de Cerro Muriano, en Córdoba, España. Soto, quien en ese momento era un joven soldado de 24 años, relata cómo una maniobra con explosivos terminó en tragedia, dejando un saldo de un oficial muerto y varios heridos graves, incluido él mismo.
En su publicación, Soto describe el suceso con crudeza: «Hoy, hace treinta años, yo estaba muriéndome. En Cerro Muriano, durante unas maniobras con explosivos, sufrimos un terrible accidente. Murió el Teniente al mando de la maniobra y el resto quedamos heridos. Yo perdí por completo la vista, un ojo y la pierna izquierda, amén de sufrir la rotura del cráneo, la mandíbula, la cara y los tímpanos, encajar quemaduras y heridas por todo el cuerpo y una severa contusión pulmonar que me dejó fuera de juego los pulmones». Tras 14 días en el hospital sin esperanzas de supervivencia, Soto milagrosamente se recuperó y decidió vivir con intensidad. Desde entonces, ha tenido dos hijos, viajado por medio mundo, plantado árboles, completado una carrera universitaria y un doctorado, enseñado, investigado y escrito 16 libros. Agradece a sus compañeros de aquel día —como Ríos, Tirado, Rica y Ladebouche— y envía un mensaje inspirador: «Sois maravillosos. En serio. Sois mucho más que ojos, piernas, brazos, un rostro… Sois pedacitos de luz».
Hoy, hace treinta años, yo estaba muriéndome. En Cerro Muriano, durante unas maniobras con explosivos, sufrimos un terrible accidente. Murió el Teniente al mando de la maniobra y el resto quedamos heridos. Yo perdí por completo la vista, un ojo y la pierna izquierda, amén de… pic.twitter.com/LjsgFikSVi
— josesotohistoria (@josesotohistor1) January 26, 2026
El accidente ocurrió el 26 de enero de 1996, durante unas prácticas con explosivos en el Campo de Tiro y Maniobras de la base de Cerro Muriano, perteneciente a la Brigada de Infantería Mecanizada Guzmán el Bueno X. El teniente Antonio Montalbán Gil, de 25 años, falleció en el acto a las 13:30 horas, mientras que diez soldados resultaron heridos, ocho de ellos de gravedad. Entre los heridos graves se encontraba José Soto Chica, quien sufrió lesiones devastadoras que lo obligaron a abandonar su carrera militar. Los soldados pertenecían a la Brigada de Infantería Mecanizada 21, y el incidente se produjo en circunstancias que no se detallaron públicamente en su momento, aunque se atribuyó a un error durante las maniobras.
Este no fue un caso aislado en la historia de la base de Cerro Muriano, que ha registrado varios accidentes mortales a lo largo de los años. Por ejemplo, en diciembre de 2023, dos militares murieron ahogados durante un ejercicio acuático, lo que llevó a investigaciones sobre negligencias. Sin embargo, el suceso de 1996 destaca por su impacto en los involucrados, como Soto, quien transformó su tragedia en una fuente de inspiración.
Hoy, José Soto Chica es un reconocido historiador, ganador del IV Premio Edhasa y autor de obras como «Pelayo» publicada por Espasa. Su biografía en X lo describe como un granadino feliz, exmilitar, investigador y escritor. Su testimonio no solo rinde homenaje a sus compañeros y al teniente fallecido, sino que sirve como recordatorio universal: la vida puede cambiar en un instante, pero la resiliencia humana puede iluminar incluso las sombras más oscuras. Como él mismo dice, «ninguna oscuridad, ninguna ceguera, puede apagarlas».
Este relato nos invita a valorar cada momento y a reconocer la luz interior en nosotros y en los demás. Soto, con su ejemplo, demuestra que de las cenizas de una tragedia puede nacer una vida plena y significativa.

