Se trata de un códice de aproximadamente 240 páginas de vitela (piel de ternero muy fina), fechado por carbono-14 entre 1404 y 1438, probablemente originario del norte de Italia durante el Renacimiento temprano.
El libro mide unos 23 × 16 cm y está escrito en un alfabeto desconocido de entre 20–30 signos distintos que no corresponden a ningún sistema de escritura conocido. A esto se suma un idioma (o sistema de codificación) que tampoco ha sido identificado de forma convincente.
Lo más llamativo son sus ilustraciones:
- Sección botánica: plantas fantásticas que no existen en la naturaleza (muchas combinan características de varias especies reales)
- Sección astronómica / astrológica: diagramas circulares con soles, lunas, estrellas y posibles signos zodiacales
- Sección biológica: figuras femeninas desnudas en baños verdes o tubos conectados, reminiscentes de dibujos alquímicos o balnearios
- Sección farmacéutica: recipientes y raíces etiquetadas
- Sección cosmológica: grandes diagramas plegables con rosetas y castillos
- Pequeñas viñetas de estrellas, diagramas de tuberías y figuras humanas
El texto está escrito con gran cuidado, sin tachaduras importantes, y sigue patrones estadísticos muy peculiares (ley de Zipf muy marcada, repetición de “palabras”, entropía baja en comparación con lenguas naturales).
Historia documentada del manuscrito
- Posiblemente creado en Italia ~1410–1430
- 1639: aparece en manos del alquimista Georg Baresch (Praga), quien envía muestras a Athanasius Kircher
- 1665–1666: pasa a Johannes Marcus Marci, quien también se lo envía a Kircher (carta de acompañamiento conservada)
- Siglos XVIII–XIX: circula por bibliotecas jesuitas
- 1912: comprado por el librero polaco Wilfrid Voynich en la Villa Mondragone (Frascati, Italia) → de ahí su nombre moderno
- 1969: donado a la Universidad de Yale, donde se conserva actualmente ( Beinecke Rare Book & Manuscript Library, MS 408)
Principales teorías a lo largo del tiempo
| Teoría | Proponente principal(es) | Año aproximado | Situación en 2026 |
|---|---|---|---|
| Lengua natural desconocida | Varios (p.ej. asiática, náhuatl) | 1910–1970 | Descartada por estadística y carbono-14 |
| Cifrado simple (sustitución) | William Friedman y equipo NSA | 1940–1970 | Descartado |
| Cifrado polialfabético | Varios criptógrafos | 1950–1990 | Muy improbable |
| Proto-romance artificial | Stephen Bax (parcial) | 2014 | No verificado |
| Hebreo anagramado | Rainer Hannig / otros | 2016–2020 | No aceptado |
| Engaño / hoax medieval | Gordon Rugg, varios escépticos | 2004–hoy | Sigue siendo hipótesis fuerte |
| Código de mujeres / ginecología | varios investigadores feministas | 2018–2024 | Interesante pero sin prueba |
| Texto generado por dados/naipes | Estudio “Naibbe” (2025–2026) | 2025–2026 | Explica propiedades estadísticas, no contenido |
Avances más recientes (2025–2026)
A finales de 2025 y principios de 2026 ha cobrado fuerza un enfoque muy interesante publicado en varias revistas y medios especializados:
Un investigador ha recreado un sistema de cifrado medieval usando exclusivamente herramientas disponibles en el siglo XV: dados y naipes (baraja italiana o similar). Este método genera secuencias de signos con:
- distribución de frecuencias muy parecida al Voynich
- longitud media de “palabras” casi idéntica
- entropía condicional similar
- ausencia casi total de repeticiones largas
Esto no significa que hayan descifrado el contenido, pero sí sugiere fuertemente que el texto es artificial y deliberadamente diseñado para parecer un idioma natural sin serlo del todo. En otras palabras: el manuscrito sería “más listo que nosotros” porque fue construido para resistir los métodos de análisis de su época… y también muchos de los actuales.
Algunos titulares de enero 2026 lo resumieron como: “El Voynich no solo es indescifrable… fue diseñado para serlo”.
Conclusión (por ahora)
Tras más de 600 años, miles de intentos (incluyendo criptógrafos de la Segunda Guerra Mundial, la NSA, inteligencia artificial moderna y multitud de filólogos), el consenso académico en 2026 es:
- Casi seguro no es un idioma natural ni un texto sin sentido aleatorio.
- Muy probablemente es un cifrado o un sistema de generación artificial creado con técnicas avanzadas para la época.
- El contenido real (¿botánica fantástica? ¿alquimia? ¿ginecología oculta? ¿astrología médica? ¿simple engaño lucrativo?) sigue siendo desconocido.
- La hipótesis del engaño intencionado (hoax) ha ganado terreno, pero ya no se considera un “simple sinsentido”: sería un engaño extremadamente sofisticado.
Mientras la Beinecke Library de Yale sigue digitalizando cada vez más detalles (multiespectrales recientes mostraron anotaciones ocultas del siglo XVII), el Manuscrito Voynich continúa desafiándonos. Quizás el mayor enigma no sea qué dice… sino por qué alguien se esforzó tanto en que no lo entendiéramos.

