Un grupo internacional de demandantes ha presentado una demanda colectiva contra Meta Platforms, Inc., alegando que la compañía ha hecho afirmaciones falsas sobre la privacidad y seguridad de su servicio de mensajería WhatsApp. Según la denuncia, presentada el viernes en el Tribunal de Distrito de EE.UU. en San Francisco, Meta y WhatsApp almacenan, analizan y pueden acceder a prácticamente todas las comunicaciones «privadas» de los usuarios, a pesar de promocionar el cifrado de extremo a extremo como una garantía de confidencialidad.
La demanda, que busca el estatus de acción colectiva, acusa a Meta y a sus líderes de defraudar a miles de millones de usuarios de WhatsApp en todo el mundo. Los demandantes argumentan que las promesas de privacidad de la compañía son engañosas, ya que los mensajes no son exclusivamente accesibles solo para el remitente y el destinatario, como se publicita. En cambio, se alega que Meta retiene el contenido de las comunicaciones y que sus empleados pueden acceder a ellas, lo que contradice directamente las afirmaciones de que «solo las personas en este chat pueden leer, escuchar o compartir» los mensajes.
Los fundamentos de estas acusaciones provienen de información proporcionada por «denunciantes internos», aunque la identidad de estos no se ha revelado en la denuncia. Este caso resalta preocupaciones crecientes sobre cómo las grandes tecnológicas manejan los datos de los usuarios, especialmente en un servicio como WhatsApp, que fue adquirido por Meta en 2014 y que ha hecho del cifrado de extremo a extremo —implementado mediante el protocolo Signal desde hace una década— uno de sus pilares de marketing.
El grupo de demandantes es internacional y representa a usuarios de varios países, incluyendo Australia, Brasil, India, México y Sudáfrica. Esta diversidad geográfica subraya el alcance global de WhatsApp, que cuenta con más de dos mil millones de usuarios activos en todo el mundo. Los abogados que representan a los demandantes incluyen firmas prominentes como Quinn Emanuel Urquhart & Sullivan, Keller Postman y Barnett Legal, aunque algunos han declinado hacer comentarios sobre el caso.
Meta ha respondido rápidamente a la demanda, calificándola de «frívola» y anunciando que buscará sanciones contra los abogados de los demandantes. Un portavoz de la compañía enfatizó: «Cualquier afirmación de que los mensajes de WhatsApp de las personas no están cifrados es categóricamente falsa y absurda». Insistieron en que el cifrado está activado por defecto y que la aplicación indica claramente que los mensajes son privados. Meta defiende que no accede al contenido de las conversaciones, manteniendo su compromiso con la privacidad de los usuarios.
Este no es el primer escándalo de privacidad que enfrenta Meta. La compañía ha sido objeto de múltiples investigaciones y demandas relacionadas con el manejo de datos, incluyendo casos antimonopolio y fugas de información en el pasado. WhatsApp, en particular, ha sido promocionado como una alternativa segura a otros servicios de mensajería, atrayendo a usuarios que buscan evitar la vigilancia. Sin embargo, críticos han señalado en repetidas ocasiones que, aunque el cifrado protege las transmisiones en tránsito, no impide que la compañía recopile metadatos o acceda a datos almacenados en servidores.
Si la demanda prospera, podría tener repercusiones significativas para la industria tecnológica, potencialmente obligando a Meta a revisar sus prácticas de privacidad y compensar a usuarios afectados. Además, podría avivar el debate global sobre la regulación de las plataformas digitales y la transparencia en el uso de datos.

