Por David Azañón (Subinspector 87713)
No son suficientes los CUARENTA Y CINCO HOMICIDIOS POR IMPRUDENCIA GRAVE de Adamuz causados por la falta de mantenimiento en las instalaciones ferroviarias de la Alta Velocidad Española.
No es suficiente que las policías de España no puedan garantizar la seguridad ciudadana, ni la protección de nuestras fronteras.
No es suficiente que se gasten millones de euros en el paripé de género.
No es suficiente criminalizar a todo varón, despojarle de sus derechos a la igualdad y al principio de presunción de inocencia.
No es suficiente que en las policías muchas, salvo loables excepciones, no quieran patrullar las calles, ni pisar los calabozos. No existen puestos de gestión suficientes, ni despachitos, ni portavoces para marcar en el uniforme grietas como las de las vías de los trenes, camel toe lo denominan los guiris, en España se denominan pantalones para sordos al poder leerse los labios.
No es suficiente que ya nadie se acuerde de la Policía Nacional de 32 años destinada en Valencia que resultó gravemente herida con fracturas en la mandíbula, nariz y frente tras recibir una brutal paliza de un inmigrante africano de raza negra que muy probablemente estará legalmente en España sino nacionalizado español. Legalizan a 500.000 y nacionalizan a 2,5 millones. Hemos sobrepasado el punto de no retorno pacífico.
No es suficiente que murieran diez compatriotas en el incendio del barrio de El Campanar, también en Valencia, tras las recomendaciones de los mal llamados equipos de emergencia quienes encomendaron a los residentes que se quedaran en sus viviendas.
No es suficiente la cantidad de incompetentes o corruptos que tenemos en nuestras instituciones, además ahora los tenemos débiles físicamente.
El Parque de Bomberos de Don Benito–Villanueva de la Serena, que gestiona el Consorcio Provincial de Bomberos de la Diputación de Badajoz, se jacta de haber alcanzado la peligrosa gesta de contar con un turno de servicio integrado por una mayoría de mujeres. De los siete bomberos, cuatro son “bomberas”.
En cualquier profesión debe prevalecer el principio de igualdad pues si se van a percibir las mismas retribuciones y desarrollar el mismo trabajo lo justo es que se pasen las mismas pruebas.
Esto que es de Justicia y de sentido común cobra mayor importancia en policías, bomberos y militares pues son profesiones donde la vida y la muerte, en no pocas ocasiones, son separadas por una delgada línea donde la fuerza física cuenta y mucho.
¿Se imaginan que ahora a los hombres por tener cromosomas XY, tener pene vamos, tengamos que estudiar menos temas para acceder a una plaza como médico o como juez en vez de por nuestros resultados bajo las mismas pruebas?
En cualquiera de los ámbitos policial, militar o de bomberos, los varones están obligados a superar pruebas físicas más exigentes que las féminas. Como resultado, el peor de los hombres obtiene un resultado mejor en las pruebas físicas que la mejor de las mujeres.
Con todo, es muy probable que esos hombres no accedan a una plaza que les corresponde en virtud de los resultados obtenidos por el hecho de no tener cromosomas XX, en Román paladino, por no tener una vagina, de ahí la denominación de cupo vaginal.
Es biología, un hecho, una verdad como la fuerza de la gravedad, las leyes de la termodinámica o las leyes de Kirchhoff que el hombre cuenta con unos niveles de testosterona 10 – 20 veces mayores que los de una mujer. Como consecuencia la fuerza de una mujer alcanza entre un 60 – 70% de la fuerza de un hombre.
Esto supone poner en grave riesgo vidas. A continuación podrán comprobar con sus propios ojos que mis aseveraciones y la realidad se corresponden plenamente.
Sea usted hombre o mujer, sea cual fuere su ideología o cualquier otra condición:
¿Quién prefiere que venga a auxiliar a su familia ante una agresión, ante un incendio o simplemente ante una emergencia médica para trasladar a un familiar inconsciente a un hospital?
Dos mujeres no pueden con el cuerpo inconsciente de un adulto.
¿Prefiere a un hombre o una mujer?
Sólo queda esperar a que muera alguien por este tipo de negligencias e iniciar acciones legales contra los políticos que llevaron esta locura a nuestras instituciones. Más impuestos y peores servicios mientras se vanaglorian de cumplir con lo establecido por la inicua Agenda 2030.
Todos sabemos quién controla la fiscalía pero no de ahora sino desde 1978. Quizás algún día los españoles se cansen y tomen otro camino, camino que deberían haber tomado cuando eran asesinados por una banda terrorista que hoy es socio del gobierno y que muchos adolescentes desconocen su existencia. El camino no es otro que el que aseveró Francis Bacon que reza así:
Cuando la justicia no existe, la venganza toma su lugar.

