El mundo del derecho y la espiritualidad en Canarias ha perdido una figura destacada con el inesperado fallecimiento de Arturo Lodeiro Pedrero, un joven madrileño de 34 años que había dejado su carrera judicial para dedicarse a ayudar a las personas a través del entrenamiento holoespiritual. Lodeiro, víctima de un paro cardíaco, murió el 24 de enero de este año, dejando un legado de generosidad, brillo intelectual y un compromiso profundo con el alivio del sufrimiento humano.
Nacido en Madrid, Arturo Lodeiro se afincó en las Islas Canarias, donde desarrolló una carrera judicial notable. A los 33 años, ya era titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Granadilla de Abona, en Tenerife, y ostentaba el cargo de juez decano. Su trayectoria abarcó cinco años en la judicatura, con los tres últimos en el sur de la isla. Lodeiro era reconocido por su dedicación y profesionalismo, pero su experiencia en los tribunales le mostró el lado más doloroso de la sociedad: el sufrimiento diario de las personas involucradas en procesos legales.
En una entrevista concedida a Diario de Avisos en diciembre de 2024, Lodeiro explicó que la Justicia le permitía mitigar el dolor, pero no erradicarlo por completo. «Ver a tanta gente sufriendo cada día me dio una perspectiva de lo que realmente quería hacer con mi vida», confesó. Esta reflexión lo llevó a un punto de inflexión: «La carrera judicial es para quien la quiera correr. Llega un momento en el que compruebas que las zapatillas están desgastadas, te das la vuelta y ves un montón de gente corriendo contigo y dices: yo lo que quiero es irme a casa, estar en paz».
En diciembre de 2024, Lodeiro presentó su renuncia oficial a la plaza judicial, la cual fue aprobada por la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Desde entonces, se dedicó por completo al entrenamiento holoespiritual, una disciplina que practicaba como forma de vida, no como una simple meditación de 20 minutos. Su objetivo era «atacar la angustia humana de raíz» y «aliviar el sufrimiento humano y, en la medida de lo posible, erradicarlo».
Lodeiro creó un método propio de coaching diseñado para formar líderes a través de un «viaje transformador de tres meses». En su plataforma web, cometounity.com/art, se presentaba como un guía para «Neos y Lucies del mundo» —referencias a personajes de películas como Matrix y Lucy—, ayudando a líderes actuales y potenciales a liberarse de la «rueda de hámster» y de creencias limitantes para convertirse en «entrenadores de luz» con impacto trascendental.
Además, fundó «Despazio», un espacio de meditación gratuito accesible vía WhatsApp y la plataforma cometounity.com/holo-spirit. Bajo el alias «Art» en foros de meditación, promovía la paz como base, camino, origen, destino y brújula para redefinir el éxito. «Hay formas de ser más útiles a la sociedad», afirmó en una entrevista en Atlántico Televisión en febrero de 2025, donde explicó que se había cansado de juzgar a las personas y buscaba herramientas más potentes para generar conciencia y amor.
En paralelo, Lodeiro ultimaba su primer libro, titulado This is Art (Esto es arte). La obra, que había terminado de escribir pero aún revisaba, invita a los lectores a descubrir el placer de «crear, jugar y aprender», concluyendo que «somos artistas de la vida». En su último contacto con Diario de Avisos, un mes antes de su muerte, expresó entusiasmo por el proyecto y cerró con un mensaje optimista: «Espero que estés disfrutando de la vida, que es muy hermosa».
El paro cardíaco que causó la muerte de Arturo Lodeiro ocurrió el 24 de enero de 2026, cuando contaba con solo 34 años. La noticia ha conmocionado a la comunidad judicial y espiritual en Tenerife y más allá. Familiares y amigos lo describen como una persona «generosa, brillante y profundamente buena», que dedicó su vida a acompañar a otros en su búsqueda personal, aliviando su sufrimiento y aportando luz.
El Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife (ICATF), a través de su decana, expresó su profundo lamento por el fallecimiento, destacando su papel como exjuez decano de Granadilla de Abona. Publicaciones en redes sociales, como en Facebook e Instagram, han replicado la noticia, con comentarios que lamentan la pérdida de jóvenes por causas cardíacas repentinas y envían mensajes de descanso eterno.
Arturo Lodeiro deja un vacío en aquellos que lo conocieron, pero su legado perdura en sus plataformas digitales y en el libro que pronto verá la luz. Su transición de la «justicia terrenal a la espiritual» inspira a reflexionar sobre el propósito vital y la búsqueda de la paz interior y exterior. Descanse en paz.

