En un reciente vídeo publicado en el canal de YouTube UNIVERSO COTO, titulado «COTO MATAMOROS: ‘¿QUÉ NO HABRÁ HECHO EL MOSAD CON LA INFORMACIÓN DE EPSTEIN?'» Coto Matamoros ofrece un análisis crudo y sin filtros sobre los documentos recientemente revelados en el caso de Jeffrey Epstein. El vídeo, que forma parte de un programa más amplio, aborda la lista de nombres asociados al escándalo de tráfico sexual de menores, criticando duramente la gestión del asunto por parte de figuras políticas como Donald Trump y destacando posibles implicaciones de servicios de inteligencia como el MOSSAD israelí.
Matamoros no escatima en calificativos al describir la publicación de estos documentos como una «maldita pantomima». Según él, Donald Trump incumplió su promesa de revelar toda la información, liberando solo una «mínima parte» de la documentación. Esto, argumenta, se debe a la protección de intereses de personas influyentes no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. «Lo que se ha publicado es poco menos que lo que ya se sabía», afirma, sugiriendo que los servicios de inteligencia estadounidenses están manipulando la información para tratar a la ciudadanía como «auténticos retrasados mentales».
El comentarista enfatiza que esta revelación parcial es una «tomadura de pelo» orquestada por Trump y las agencias de inteligencia, que continúan ocultando la verdad para salvaguardar a los poderosos.
El vídeo repasa varios nombres prominentes que aparecen en los documentos, sin mostrar sorpresa por la mayoría, pero destacando algunos como inesperados:
Bill Clinton: Aparece en una foto en un jacuzzi, «relajándose» en la isla de Epstein. Matamoros ironiza sobre su supuesta ignorancia respecto a la presencia de menores, y critica que su portavoz niegue cualquier vínculo con la red de tráfico sexual. «Se pasaba la vida en la isla, ¿qué coño?», exclama.
Noam Chomsky: La mayor sorpresa para Matamoros. El filósofo, referente de la izquierda mundial, es visto en un avión con Epstein, lo que el comentarista usa para ilustrar que «todos son unos cerdos y unos hijos de la gran puta».
Michael Jackson: Calificado como «degenerado», su aparición no sorprende, dada su «especialidad» con menores.
Otros nombres: Incluyen a Mick Jagger, Diana Ross, Kevin Spacey (notando su preferencia por niños), Príncipe Andrés (hermano del rey Carlos III, a quien se le retiró el título de príncipe), Peter Mandelson (exembajador británico cesado por sus vínculos), Andrés Pastrana (expresidente colombiano), Bill Gates y hasta Donald Trump, quien posa junto a varias mujeres en fotos reveladas. Matamoros menciona que Trump aparece al lado de una menor, con Epstein comentando que «esta es buena» y «obediente».
El análisis pinta un retrato de una «sociedad absolutamente degenerada», donde figuras idolatradas como Jagger, Chomsky o Clinton son en realidad «gentuza asquerosa». Matamoros insta a una «contestación» contra esta «venta gratuita de virtudes» de estos individuos.
Uno de los puntos más intrigantes del vídeo es la afirmación de que Epstein trabajaba para el Mossad, el servicio de inteligencia israelí. Matamoros se pregunta: «¿Qué no habrán hecho los servicios de inteligencia israelíes con todo el material que este tipo les servía?». Sugiere que Epstein «tenía a todos cogidos por los huevos», utilizando su red para recopilar información comprometedora que podría haber sido usada para chantajear a líderes mundiales.
Además, menciona la relación de Ana Obregón con Epstein, describiéndolo como «el hombre más maravilloso que había conocido», y cómo utilizó al padre de Obregón para construir su fortuna. Ahora, Obregón se arrepiente, pero Matamoros se muestra escéptico: «¿Cómo no se daría cuenta por el amor de Dios?».
En cuanto a Trump, Matamoros nota que minimiza su vínculo, alegando que rompió contacto en 2004 antes de las acusaciones, pero insiste en que el republicano está implicado y no revelará información que lo perjudique. «No va a ser Donald Trump el que se tire tierra sobre su tejado», afirma.
Matamoros concluye que estamos «en manos de tontos» y «degenerados» que no se molestan en «taparse». Pregunta retóricamente cómo estas figuras poderosas no sabían que Epstein trabajaba para inteligencia extranjera y no esperaban ser filmados. Advierte que lo revelado es solo «una mínima parte» y especula sobre posibles implicaciones en España, apuntando vagamente al «entorno de Aznar» y a «un empresario de éxito».

