El pasado 30 de diciembre de 2025, la familia Kennedy recibió otro golpe devastador que reavivó, una vez más, la llamada «maldición Kennedy». Tatiana Schlossberg, hija mediana de Caroline Kennedy y nieta del Presidente John F. Kennedy, falleció a los 35 años tras una dura batalla contra una leucemia mieloide aguda, una forma particularmente agresiva de cáncer.
Apenas un mes antes, la propia Tatiana había publicado un conmovedor ensayo en el que revelaba públicamente su diagnóstico terminal y confesaba que los médicos le habían dado menos de un año de vida. Con serenidad y lucidez, la periodista decidió compartir su experiencia, convirtiendo su dolor en un testimonio sobre la fragilidad de la existencia y la importancia de aprovechar el tiempo que queda.
Tatiana era nieta del presidente John F. Kennedy y de Jacqueline Kennedy Onassis. También era prima de Robert F. Kennedy Jr. (conocido como RFK Jr.), actual Secretario de Salud de Estados Unidos. Cabe destacar que la relación familiar entre su madre, Caroline, y Robert ha sido muy tensa en los últimos años, especialmente por las posiciones de éste en temas de salud pública y su postura crítica con las vacunas y la industria farmacéutica. De hecho, Caroline participó activamente para impedir que Robert F. Kennedy fuera elegido para dirigir el Departamento de Salud del Gobierno de los EEUU.

Tatiana era madre de dos hijos pequeños; la menor nació en mayo de 2024, el mismo momento en que le descubrieron la enfermedad. Los intensos tratamientos que se prolongaron durante año y medio, transformaron su cuerpo de forma increíble por la pérdida de peso, y llegó un punto en que ya no podía ni siquiera coger a sus pequeños en brazos.
La muerte prematura de Tatiana se suma a una larga y trágica lista de pérdidas que han marcado a esta icónica familia estadounidense durante generaciones y han alimentado el mito de la maldición. Entre las más mediáticas destacan:
- El asesinato de John F. Kennedy (22 de noviembre de 1963): El presidente fue asesinado en Dallas a los 46 años, un evento que cambió la historia de Estados Unidos y marcó el comienzo de la era de tragedias públicas para la familia.
- El asesinato de Robert F. Kennedy (5 de junio de 1968): Hermano de JFK y candidato presidencial, fue asesinado en Los Ángeles a los 42 años, pocos meses después del magnicidio de su hermano.
- El accidente de avioneta de John F. Kennedy Jr. (16 de julio de 1999): El hijo menor de JFK (hermano de Caroline), conocido mundialmente como «John John», falleció a los 38 años junto a su esposa Carolyn Bessette-Kennedy y la hermana de ésta. La avioneta que pilotaba se estrelló en el océano Atlántico.
Otras pérdidas notables incluyen accidentes aéreos (Joseph P. Kennedy Jr. y Kathleen Kennedy), sobredosis (David Kennedy), accidentes (Michael kennedy) y su¡c¡dios (Mary Richardson Kennedy) en la familia, pero las tres anteriores —los asesinatos de los dos líderes políticos y la muerte de John John— siguen siendo las más recordadas por su dramatismo histórico y mediático.
Un trágico suceso ocurrido en 2020 que pasó prácticamente desapercibido y del que dimos cuenta en este diario fue el de Maeve Kennedy (nieta de Robert F. Kennedy) y su hijo de 8 años, que desaparecieron y murieron ahogados en un accidente con una canoa.
Caroline Kennedy, la única hija de JFK que ha sobrevivido hasta la fecha a la generación inmediata, ha tenido que enfrentar una cantidad abrumadora de pérdidas de familiares jóvenes: su padre, su tío Robert, su hermano John John, varios primos y ahora su propia hija. De hecho, Tatiana escribió en The New Yorker poco antes de fallecer sobre el temor que tenía por el dolor que su muerte causara a su familia, que ya ha sufrido muchas tragedias personales: «Ahora he añadido una nueva tragedia a su vida, a la vida de nuestra familia, y no hay nada que pueda hacer para evitarlo».
D.E.P.
(Por Lourdes Martino)

