La Línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla, inaugurada en 1992, es una de las arterias ferroviarias más importantes de España, conectando la capital con Andalucía a través de provincias como Toledo, Ciudad Real y Córdoba. El tramo que pasa por Adamuz, en la provincia de Córdoba, entre Villanueva de Córdoba y la capital cordobesa, ha sido testigo de diversas incidencias a lo largo de los años, muchas de ellas relacionadas con el envejecimiento de la infraestructura, robos de materiales, averías técnicas y el aumento del tráfico tras la liberalización del sector con operadores como Renfe, Iryo, Ouigo y Avlo.
Estas interrupciones, que incluyen desde descarrilamientos hasta robos de cable y averías en catenarias, han afectado a miles de pasajeros y han puesto de relieve la necesidad de inversiones en modernización, como las obras en curso para instalar el sistema ERTMS Nivel 2 y renovar vías y electrificación, con un presupuesto superior a los 700 millones de euros hasta finales de 2026.
Los datos se basan en fuentes oficiales como Adif y Renfe, así como en noticias y publicaciones en redes sociales como X.
Los Inicios: Incidentes en la Década Anterior
Uno de los episodios más antiguos documentados en este recuento es de 2017, cuando se produjo un descarrilamiento atribuido al mal estado de la vía, específicamente a la oxidación. Este incidente, que podría haber escalado a una tragedia mayor, subrayó las deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura en tramos clave de la línea.
Años Recientes: Aumento de Interrupciones (2023-2024)
Entre marzo de 2023 y julio de 2025, se acumularon al menos 16 incidencias significativas, incluyendo averías en la electrificación, problemas en centros de control y huelgas que paralizaron el servicio. En febrero de 2024, por ejemplo, huelgas en Adif y Renfe llevaron a la cancelación de más de 100 trenes, afectando gravemente el tráfico en la LAV Madrid-Andalucía.
En agosto de 2024, se reportaron averías en el sistema de electrificación y en el centro de control, contribuyendo a un patrón de interrupciones técnicas recurrentes. Poco después, en septiembre de 2024, un daño en la vía en Barcelona (aunque relacionado con conexiones de la línea) y un descarrilamiento en el túnel Atocha-Chamartín en octubre de 2024 causaron caos en las conexiones con el sur. Este último incidente involucró un error de maniobra que dejó un tren sin control descendiendo una pendiente, impactando el tráfico general.
El 25 de septiembre de 2024 vio una avería en Yeles (Toledo), generando grandes retrasos en rutas hacia diversos destinos desde Madrid. El 16 de octubre de 2024 surgieron preguntas políticas del PP sobre la frecuencia de estas incidencias, demandando obras más diligentes. Finalmente, el 5 de diciembre de 2024 un tren quedó detenido durante 10 minutos en mitad de la vía, posiblemente por una avería no especificada.
2025: Un Año de Mayor Frecuencia y Sabotajes
El año 2025 marcó un pico en las incidencias, con problemas que afectaron a decenas de miles de pasajeros. El 5-6 de mayo de 2025 fue uno de los más notorios: un robo de 150 metros de cable en cinco puntos de Toledo (Manzaneque, Los Yébenes, Mora, Orgaz y Urda), combinado con un «enganchón» en la catenaria por un tren Iryo, paralizó el servicio. Este sabotaje, denunciado por el ministro Puente, afectó a 10.700 pasajeros y 30 trenes; Iryo negó responsabilidad en el incidente.
Días después, el 11 de mayo de 2025 una incidencia técnica en Toledo causó retrasos de hasta tres horas en ocho trenes, generando caos en estaciones como Santa Justa en Sevilla. El 22 de mayo de 2025 una avería general en la LAV Madrid-Andalucía provocó más retrasos en el tráfico ferroviario.
En julio, las interrupciones continuaron. El 1-2 de julio de 2025 un exceso de tensión en la catenaria entre Yeles y La Sagra (Toledo) afectó rutas como Madrid-Cádiz y Sevilla durante la operación salida. Al día siguiente, el 3-4 de julio de 2025, averías involucrando a Ouigo y Renfe incluyeron un tren detenido por seguridad y un arrastre de catenaria; Ouigo canceló un servicio Madrid-Sevilla con 400 pasajeros afectados. El 28 de julio de 2025 un incendio en Ciudad Real suspendió tanto la LAV como el tráfico convencional Mérida-Puertollano.
Agosto trajo más problemas: el 4 de agosto de 2025 un tren averiado entre Puertollano y Brazatortas (Ciudad Real) causó horas de retrasos. El 6 de agosto de 2025 una caída de tensión en la catenaria cerca de Sevilla (entre Majarabique y Santa Justa) bloqueó accesos, evacuando a 2.200 pasajeros y afectando seis convoyes, incluyendo rutas a Málaga y Granada. A finales de mes, el 30-31 de agosto de 2025 una avería en Brazatortas suspendió el tráfico entre Puertollano y Calatrava, restableciéndose al día siguiente.
En septiembre, el 9 de septiembre de 2025 un incendio suspendió trayectos Madrid-Sevilla, afectando a dos trenes con 460 pasajeros. El 17 de septiembre de 2025 una avería en un tren Ouigo entre Sevilla y Guadajoz (Córdoba) paralizó el tráfico hacia Andalucía y Levante.
Octubre no fue mejor: el 19 de octubre de 2025 una incidencia técnica entre Villanueva de Córdoba y Adamuz detuvo un tren por un problema en un convoy precedente, directamente en el tramo de Adamuz. El 21 de octubre de 2025 otra avería en un tren Ouigo causó demoras en servicios Renfe entre Madrid y Andalucía.
Finalmente, el 17 de noviembre de 2025 se reportaron retrasos por una incidencia en un tren entre Malagón y Urda (Ciudad Real).

