Por David Azañón (Subinspector 87713)
No seré yo quien defienda a gobierno alguno pero los hechos son testarudos que diría el genocida de Vladímir Ilich Uliánov más conocido como Lenin.
Recientemente se ha puesto el grito en el cielo porque el pasado 18 de enero, a la vez que acontecía el accidente de Adamuz, se jugaba el partido de fútbol entre el Córdoba y el Málaga, a escasos 40 kilómetros del lugar del accidente.
Se trataba de derbi de menor importancia con la asistencia de unos 20.000 aficionados siendo la unidad desplegada en estos casos la UPR (Unidad de Prevención y Reacción) y no la UIP (Unidades de Intervención Policial).
Comparar la UIP con la UPR se puede resumir en más vale lo útil que lo vistoso.
El caso es que cuando la policía tiene asignado un servicio no se puede abandonar ese servicio y menos con los energúmenos e imprevisibles hinchas del fútbol. El que no me crea que se lea La psicología de las masas escrito por Gustave Le Bon en 1895 y de rabiosa actualidad.
Pongamos el caso que dan permiso a la UPR que cubre el citado partido de fútbol para que vaya a asistir a los heridos de Adamuz – nótese que no son sanitarios y que no es su demarcación territorial – y resulta que se produce una riña tumultuaria con muertos, heridos graves o daños considerables.
Estaríamos ante un grave error de los responsables políticos o policiales con posibles responsabilidades penales y, en su caso, políticas o disciplinarias.
Todo profesional de la policía es conocedor de que el servicio que tiene asignado es prioritario. Por ejemplo, un policía que está haciendo un servicio de seguridad no puede abandonar su puesto aunque se esté cometiendo en sus narices un homicidio porque prevalece la seguridad del lugar y las personas a las que protege, lo cual no óbice para que ese policía esté obligado a avisar a sus compañeros ipso facto. Es más, es su obligación avisar inmediatamente sino estaría cometiendo un ilícito penal.
Las UPR también son conocidas como las Unidades de Policías Recomendados, y lo no digo únicamente yo, es vox populí. A mi me lo dijo un comisario que fue jefe de la brigada provincial de seguridad ciudadana de Madrid, la más importante en España en número de efectivos. Uno que rechazo el vehículo oficial asignado afirmando que él quería un BMW y lo consiguió, tengo la placa del vehículo y la conversación que lo atestigua en caso de ser necesario.
Las UPR son las unidades que hacen la estadística para todos los gobiernos de turno. Se denomina palotero en argot policial a los que les gusta hacer palotes, mediante el procedimiento del mete-saca, es decir, detener a alguien, leerle los derechos y ponerle rápidamente el libertad.
Son unidades donde muchos buscan medallas fáciles a través de funciones que no les son propias como infracciones de tráfico, hacer RCP (reanimación cardiopulmonar) sin estar habilitados para ello y otras cosas que distan del ejercicio de sus funciones policiales.
¡Como tenemos unas calles tan seguras en España! Debe ser que están ociosos.
Recuerdo un caso en el que unos le estaban haciendo el RCP a una persona que respiraba, imagínense la agonía que pasó ese hombre a quien no le dejaban respirar. Zapatero a tus zapatos, la policía a cosas de la policía, los bomberos a cosas de bomberos, los médicos y enfermeras a sus cosas y así sucesivamente.
También he sido testigo de cómo se tapaba el accidente de unos de la UPR que colisionaron con otro coches y se dieron a la fuga sin pararse a lo que debe hacer cualquiera que se llame profesional de la policía. Afortunadamente sólo hubo daños, se arregló el coche del ciudadano, un hispanoamericano exactamente, pero insisto se tapó todo oportunamente. Ni les abrieron procedimiento disciplinario alguno mientras que, por el contrario, a los profesionales de la Policía Nacional de los zetas o radiopatrullas, GAC o GOR, les suspenden rápidamente con entre 1-4 días de empleo y sueldo por un simple arañazo en el patrulla cuando eso es normal estando en la calle las 24 horas del día durante todo el año. Es lamentable.
Recuerden que la UPR eran los que antaño iban a los intercambiadores de autobuses y metros a la caza del inmigrante ilegal, ojo que me parece bien no solo detener sino expulsar a los inmigrantes ilegales, pero no de ese modo. Si presentaban a dos detenidos por extranjería les daban el resto de la noche libre u otro día libre.
He visto a Policías Nacionales solicitar, durante varios años, una plaza vacante en la citada unidad, a la cual merecían acceder por méritos, capacidad y antigüedad y no serle concedida la vacante en favor de policías recién jurados porque eran hijos de tal o cual persona o porque venían recomendados por tal o cual sindicato o mando policial, van entendido la segunda acepción de las siglas ¿verdad?
Y esto no es que me lo han contado es que lo he visto yo como testigo directo.
Con todo, sean conscientes de otro detalle no baladí. Ahora los comisarios de la Policía Nacional y sus homólogos de la Guardia Civil y resto de policías, están realizando ciertos movimientos prometiéndoselas muy felices ante un eventual cambio de gobierno. Éstos son mis principios y si no le gustan tengo otros que diría Groucho Marx.
Por ese medrar de los altos mandos, existe una lucha fratricida entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, especialmente entre sus altos cargos, porque todos quieren medrar. Acuérdense del general de la Guardia Civil José Manuel Santiago quien en abril de 2020, teniendo pleno conocimiento de la LO 4/81, durante el estado inconstitucional de alarma afirmó en una rueda de prensa que:
La Guardia Civil trabaja contra los bulos en redes sociales y, según sus palabras, también para minimizar el clima contrario a la gestión de crisis por parte del Gobierno.
Estimados compatriotas, sea cual fuere su ideología u otra condición, no se dejen engañar por unos y por otros, es más, eviten que les engañen. No se casen ni con su padre que diría un castizo. Tengan su propio criterio e infórmense de los realicen loas y censuras no a los que solo realizan loas ni a los que solo realizan censuras. Ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos, si es que son lo mismo.
Fíense exclusivamente de los policías que conozcan personalmente y cuya conducta, con y sin uniforme, sea intachable, sea la de un español honrado, humilde y trabajador.
Y sobre todo acuérdense de lo que decía Ted Kaczynski, conocido como el Unabomber, en su manifiesto sobre La sociedad industrial y su futuro:
El poder de las agencias de seguridad modernas crece con la tecnología, y con él, la capacidad de controlar y limitar la libertad individual.

