Desde el canal de Michael Boor, que es un servidor, os invitamos a todos a venir a nuestra Marcha de los héroes del Frente del Norte. Una actividad deportiva e histórica y de fraternidad entre camaradas (aún no hay fecha) para conmemorar el valor y el sacrificio de los que combatieron en la guerra civil por España y en un frente un tanto olvidado. Muy en especial, recordaremos a la vilipendiada obviada Columna Sagardía, que más tarde sería conocida como la División 62 del Ejército Nacional, que durante un largo año defendió en soledad y con muy escasos hombres y recursos un frente de más de 80 kilómetros en el que todo les faltó a nuestros soldados y oficiales, salvo valor y generosidad, a la hora de regar con su sangre unos parajes hermosos y apartados, no tan lejos de lo que era en ese momento la capital del bando nacional: la ciudad de Burgos.
El Desafío de la Columna y el Frente del Norte
¿Quieres apuntarte a esta aventura que dirigirá Michael Boor, a ser posible acompañado de Lobo Estepario y otros camaradas? En el 623191492 te puedes ir apuntando y así vamos organizando esta experiencia, en la cual se pretende vivaquear sobre el terreno y recorrer un montón de lugares preciosos, aparte de recordar estas grandes batallas.
En estas soledades de los Páramos de Burgos combatieron unos y otros y se dio la circunstancia de que los rojos, animados por el escaso número de defensores que tenían enfrente, se llegaron a lanzar a una ofensiva de las suyas, con gran derroche de carne de cañón y armamento, pero que a la hora de la verdad terminaban casi siempre como el rosario de la aurora. En esta ocasión no fue diferente y la victoria defensiva del general Sagardía y sus fuerzas se debió al ingenio militar de este oficial de artillería retirado y sus subalternos, que hicieron auténticos milagros operativos para que tan precario dispositivo no se viniera abajo con cualquier penetración en fuerza en cualquiera de las mal defendidas posiciones por escasez de recursos. Y así pasaron a la leyenda de las gestas del Ejército Nacional los nombres de Cilleruelo de Bricia, Espinosa de Bricia, La Lora y otras importantes posiciones que se interponían, para los rojos que ocupaban la Provincia de Santander, en su soñado camino hacia Burgos, donde el propio Franco mantenía su cuartel general.
La verdad es que defender esos inhóspitos y extensos Páramos con tan escasos recursos fue una auténtica heroicidad que puso de manifiesto una vez más la escasa organización y preparación de la fuerza militar frentepopulista, en especial en su versión norteña, a la vez que quedó otra vez más demostrada la eficiencia y el entusiasmo religioso y patriótico y la disciplina de las tropas del Ejército Nacional.
El final de esta historia no es otro que una de las batallas más decisivas de la Guerra Civil y que fue la Batalla de Santander, culminación este esfuerzo defensivo de los hombres de Sagardía, que en el verano del treinta y siete se vieron reforzados por las mejores tropas selectas de infantería y también con fuerzas aéreas. Las mejores que podía haber en ese momento en lo que se convirtió en una gran potencia militar del mundo.










