En un doloroso suceso que ha conmocionado a las personas que tengan un mínimo de sensibilidad y empatía, Víctor Bravo, un exmilitar y pionero en la lucha por la custodia compartida, ha fallecido el 27 de diciembre de 2025 en circunstancias trágicas. Según testimonios cercanos, Bravo, presuntamente, se ha quitado la vida tras años de sufrimiento derivado de lo que sus allegados describen como injusticias provocadas por la legislación de género en el país. Este caso resalta el debate sobre el impacto de leyes como la Ley Integral contra la Violencia de Género (LIVG), que precisamente cumplía 21 años en esas fechas, y cómo afecta a hombres en procesos de divorcio y custodia.
Víctor Bravo era un hombre descrito por sus conocidos como un «infatigable luchador» por los derechos de los padres separados. Como exmilitar, Bravo se convirtió en una figura emblemática en los colectivos de afectados por separaciones conflictivas, donde defendía con vehemencia la custodia compartida de los hijos. Fue uno de los primeros hombres impactados por la LIVG, promulgada en 2004, la cual, según críticos como él, discrimina a los varones en casos de violencia de género al priorizar la protección de las mujeres, a menudo sin pruebas suficientes, lo que lleva a separaciones forzadas de los hijos. Bravo no solo era un activista; también formaba parte de los inicios del partido Vox, donde su compromiso con causas conservadoras lo posicionó como un «histórico» de la formación.
Sus allegados lo recuerdan como alguien «joven y lleno de vida», pero marcado por el dolor de no poder ver a sus hijas. En fotos compartidas en redes sociales, se le ve sonriente junto a compañeros de lucha, simbolizando su dedicación incansable. Uno de sus amigos lo describió como un «guerrero» que ahora «ayudará desde el cielo» en la batalla contra lo que perciben como injusticias del sistema.
Los hechos ocurrieron el 27 de diciembre de 2025, en «horribles circunstancias» y «lleno de pena», según informes de personas cercanas. Fuentes indican que el sufrimiento acumulado por no poder estar con sus hijas fue el detonante principal, agravado por años de batallas legales infructuosas. Activistas lo ven como «otra víctima de las feministas» y de una ley que, en su opinión, criminaliza a los hombres sin debido proceso. Su muerte coincide con el aniversario de la LIVG, lo que ha sido interpretado por algunos como un «trágico conmemoración» de sus fallos.
Víctor Bravo.
Descansa en Paz amigo mío, a pesar de lo joven y lleno de vida que estabas. Ayúdanos a luchar contra la injusticia desde el cielo. Fuerza y Honor Gurrero!! pic.twitter.com/4SLbqBgg5j— Malostratosfalsos.com (@jemahuja) December 28, 2025
No se han reportado detalles oficiales sobre lo sucedido, pero los testimonios coinciden en que Bravo era un «padre luchador incansable por sus hijas hasta la muerte». Esta no es la primera vez que un caso similar sale a la luz; activistas señalan que miles de padres en España enfrentan aislamiento emocional y legal similar, lo que contribuye a tasas elevadas de depresión y suicidios en este grupo.
La noticia se ha difundido rápidamente en redes sociales el 28 de diciembre de 2025, generando una ola de condolencias y llamados a reformar la legislación de género. Iván Espinosa de los Monteros, exdirigente de Vox, expresó su tristeza por la «pérdida muy triste» de un compañero que falleció en «dolorosas circunstancias». Otros activistas, como los del colectivo AECCEU, lo recordaron como un hombre que «dio su vida» por la causa de los hijos separados de sus padres, agregando que su muerte no aparecerá en las estadísticas oficiales del gobierno.
Hoy conocemos otra pérdida muy triste. Víctor Bravo, padre, ex militar, infatigable luchador por la custodia compartida, y un histórico de los comienzos de Vox… ha fallecido en dolorosas circunstancias. Descanse en paz. pic.twitter.com/onnLoEnLNt
— Iván Espinosa de los Monteros (@ivanedlm) December 28, 2025
Mensajes de oración y solidaridad inundaron las plataformas, con usuarios pidiendo paz para su alma y destacando su papel como uno de los «viejos luchadores» contra la LIVG. Un tributo recurrente fue «Fuerza y Honor Guerrero», reflejando su pasado militar y su tenacidad. Incluso se compartieron frases como «Víctor Bravo ¡PRESENTE! Descanse en Paz. La Muerte no es el Final», enfatizando su legado.

