domingo, agosto 31, 2025
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El bicho que nunca existió

Por Alex Díaz

A cuatro meses de comenzar el año 2026 seguimos en el día de la marmota, los criminales y estafadores que nos engañaron con el “virus pangolínico” siguen de estafa en estafa y tiro porque me toca, la única enfermedad grave y verdadera pandemia es la enfermedad llamada “memoria de pez”, han convertido a la sociedad española en un rebaño de telecreyentes, sobre todo los del ala izquierda, les mean en la boca como lo hace habitualmente Pedro Soros disfrutando sus vacaciones como un magnate, pero se le perdona todo porque es socialista, incluso que haya dejado incendiar media España como excusa para regalar nuestro territorio a multinacionales para la extracción de tierras raras en pago de la deuda soberana.

Vamos a recordar: en 2020 fue el año con menos mortandad desde el año 1988; el 21 no murió más gente que en años anteriores por enfermedades respiratorias; lo único que ocurrió fue un simple barrido de ancianos por iatrogenia deliberada con brebajes inyectables, maltrato y protocolos asesinos.

La auténtica pandemia es ahora y es de ictus, infartos, turbocánceres y muerte súbita, y en todas las franjas de edad, incluso en niños. El exceso de muertes ya no se cuenta, pues todo el mundo mira para otro lado y el aparato de propaganda del gobierno de la Agenda 2030 vomita mentiras 24/7.

Es curioso cómo se inventan problemas inexistentes para después ofrecernos una solución peor que el problema que han creado. Produce auténtico bochorno ver el nivel que tenemos en la política en España. El PSOE es un nido de parásitos que parecen la niña del exorcista poseídos por Úrsula Von Der Leyen; el PP es el PSOE azul; los grupos independentistas son todos Agenda 2030, la comparsa necesaria para sostener al sátrapa Pedro Soros; y la alternativa patriótica verde se cayó en 2020 apoyando la farsa del virus chino y la posterior campaña de raticida para la enfermedad imaginaria.

La enfermedad del virus chino solo existió de forma imaginaria; los test PCR no eran test, eran una herramienta de investigación, no sirven para diagnosticar “nada”; los test de antígenos son “supertecnología de plástico para indigentes mentales” y los negacionistas somos la población de control que querían eliminar con la vacunación forzosa y que no lo consiguieron y de la que no se les ocurre hablar del estado de nuestra salud. Si sufriéramos una “epidemia” de ictus, infartos o muerte súbita, estarían todo el día hablando de nosotros, pero las furcias mediáticas están calladas como lo que son.

Que tiene que pasar en España para que la gente despierte, están destruyendo todos los sectores productivos como la agricultura, las regulaciones esquizofrénicas de la Agenda 2030 y su ley de Restauración de la Naturaleza nos están dejando si producción propia de alimentos naturales, la aberrante Ley de Restauración está diseñada básicamente para destruir todos los bosques y terrenos de cultivos para después instalar la inútil chatarra china solar y eólica, también  nos están dejando sin ganadería, han incendiado deliberadamente la mitad del territorio español y todo se ha amplificado por las regulaciones distópicas de impedir limpiar los montes, complican la vida de los ganaderos y pastores con miles de normas, u obligan a inyectar venenos como la vacuna para  lengua azul que es  letal  para los animales, después están los veterinarios de empresas privada que se dedican a hacer test PCR, los mismos falsos test que los del COVID-19 que dan positivo a la papaya, o la coca cola y que cierran explotaciones ganaderas si no sacrifican a los animales sanos que el test dio positivo, acojonante.

Hace muy poco dinamitaron todas las centrales térmicas que teníamos en España; no les valió pararlas, las destruyeron para que no se pudieran volver a abrir; también están desmantelando las centrales nucleares. Además, somos campeones mundiales en destruir embalses y presas en el país más árido de la UE. Nuestros peores enemigos se sientan en la Moncloa y en los parlamentos autonómicos.

Este mes de agosto vimos al sátrapa Pedro Soros gritar la consigna “Emergencia Climática”, palabreja inventada en la cumbre del clima de 2019 de Madrid, de cuando vino en velero Greta Thunberg.

Los incendios se patrocinan de varias formas; por un lado, ya no hay un ente como el ICONA, que era público y franquista; ahora son contratas privadas de empresas como Tragsa, Eulen o Acciona que cobran por hora de hidroavión, helicóptero o por metro cuadrado apagado. Hay ánimo de lucro en que haya incendios: a más incendios, más negocio; si no hubiera incendios, no se hace caja. Por cierto, los veterinarios puestos por el gobierno para hacer test para cargarse el ganado pertenecen también a estas empresas.

Por otro lado, en Galicia se han aprobado 70 nuevos parques eólicos; es necesario que arda todo antes para instalar toda la chatarra eólica y cobrar los bonos verdes. En las zonas incendiadas ya se están repartiendo las concesiones para minas a cielo abierto al gobierno chino o a empresas de Suecia; es un auténtico despropósito. Son como un heredero que está deseando que muera el abuelo para malvender sus posesiones.

Pero vemos que la preocupación inducida del rebaño de la izquierda es el genocidio de Gaza; acaban de arrasar España en el mes de agosto y la preocupación es ir en una flotilla a resolver los problemas de otros. El ejemplo es ver cómo arde tu casa y, en vez de preocuparte de apagar el incendio para evitar quedarte en la pu… calle, te vas a una manifestación a miles de kilómetros a gritar para no conseguir absolutamente nada.

O ahora ver cómo la tendencia en X es el barco negrero de Oscar Camps, dedicado al tráfico de marroquíes, argelinos o africanos; que yo sepa, no hay ninguna guerra en Marruecos. ¿De qué coño huyen varones de entre 18 y 30 años? Todo el rebaño de la feligresía de la izquierda les llama los “niñes”; ¿no sería mejor enviar a esos “niños” con sus padres en Marruecos? Todos estos sarracenos además se dedican a colgar de las grúas o invitan a volar de las azoteas a los del colectivo del abecedario, o les ponen un saco en la cabeza a las mujeres, o casan a niñas de 12 años con individuos de mediana edad, en fin…

La casta parasitaria política que dirige España, toda la corte de la mafia pública sobredimensionada por 17, las grandes empresas, chiringuitos y monopolios viven muy cómodamente de la magia de los impuestos que extraen de la cada vez más escasa economía privada real y productiva; somos como un enfermo terminal en paliativos a la espera de practicarle la eutanasia.

Por esa razón ya ni disimulan. Venga, es muy sostenible destruir todos los terrenos de cultivo, incendiar nuestros bosques y echar la culpa a la falsa emergencia climática; hay que ser muy indigente mental para no ver que nos quieren robar absolutamente todo. ¿Creéis que la sociedad española va a reaccionar? ¿O mañana lunes toda España rezará y se arrodillará delante de la TV en la homilía de Pedro Soros en TVE…?

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