viernes, abril 4, 2025
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Confusión intelectual y moral en la CEE

Por Alfonso de la Vega

La Conferencia Episcopal Española defrauda a los católicos pero no a los poderosos que atacan al Cristianismo. El pasado lunes se reunía la CEE y había cierta expectación por si acaso daba la casualidad que defendiese al Valle de los Caídos, así como a los benedictinos y a su memorable prior Santiago Cantera. En efecto, sendas víctimas de las maquinaciones satánicas del gobierno de Su Majestad y de los no menos infames trapicheos del cardenal Cobo, agente empoderado del bergoglianismo en España.

Todo ello contra la solemne definición fijada por el Papa Juan XXIII como “basílica menor a la iglesia de Santa Cruz del Valle de los Caídos” y su enviado el cardenal Cicognani que en la homilía de la Misa de consagración de la Basílica el 4 de junio del año 1960 afirmaba: “Contiguo a la Basílica, se ha edificado un gran Monasterio destinado a una Congregación religiosa, puesta al servicio de los fieles, y se ha escogido para ello una Comunidad de la Orden de San Benito….. Esta Basílica  debe ser un centro de irradiación espiritual, un santuario adonde se dirijan los sentimientos de adoración y veneración de los fieles. Esta Basílica, dedicada a la Santa Cruz, debe ser como un místico recinto... Cristo crucificado, que se alza aquí en el altar mayor, en una pieza de arte admirable, y en la cumbre de la montaña la altísima Cruz…”

Son textos claros e inequívocos del Papa, aunque nuestros timoratos obispos actuales quieran ignorarlos. Pues bien y como era de temer: estruendoso silencio de la cobardía episcopal cómplice. Lo de defender la condición sagrada del santuario e incluso la propia permanencia de la gran Cruz parece que no va con sus Ilustrísimas enredadas en complacer al poder político. En su defecto el portavoz de la CEE dedicó su sermón a una materia en la que los obispos son eminentes peritos como todo el mundo reconoce: Las invasiones, o el multiculturalismo versus pluralismo. Lo que de alguno modo no deja de tener que ver con la falta de defensa del Valle, su significado y sus símbolos. Nos encontraríamos ante un caso más del uso de la propaganda en la política y los negocios. Un caso de impostura en que se pretende hacer pasar gato por liebre.

Argüello tiene un pasado como antiguo comunista de los de Carrillo, el de Paracuellos, aupado al poder clerical por Bergoglio y se permite dar lecciones de demagogia filantrópica comunistoide revestida de evangélica. Pura demagogia e incoherencia por lo de aquello de “soluciones vendo que para mí no tengo”. El exigir a los demás lo que ellos no hacen aprovechando los medios e infraestructuras que poseen. Pero, como decía Espinosa, la primera corrupción es la del entendimiento. Y aquí se ve que o no entiende de qué va la cosa o lo que aún sería mucho peor, quizás lo entiende pero acaso se mueve como «compañero de viaje», por tratar de promover un conflicto social de carácter violento, una nueva forma de lucha de clases, en el que no cabría descartar la futura subordinación del Cristianismo al Islam. Porque lo de ofrecerse a premiar a los inmigrantes ilegales que han violado nuestras fronteras con regularizaciones a mansalva ronda la complicidad en el fomento de futuros conflictos sociales violentos. 

Repasemos algunas obviedades, que por lo que se ve al parecer no lo serían tanto.

En teoría sería deseable que hubiere verdaderas sociedades abiertas: una sociedad pluralista, basada en la tolerancia y con el valor respetado por todos de la diversidad. Ahora bien, el multiculturalismo que se fomenta ahora no representa pluralismo sino precisamente su negación. El multiculturalismo no promueve la integración aunque existan diferencias sino, por el contrario, la desintegración encastillada o enrocada en múltiples etnias o confesiones religiosas diferentes. Todos los inmigrantes no son iguales y los de cultura teocrática rechazan la separación entre lo que es de Dios y es del César, entre religión y política. Lo que constituye la negación radical de los supuestos teóricamente aún vigentes en Occidente al menos desde la Ilustración.  Es decir, intentan imponer su sharia contra los ordenamientos e instituciones existentes neutrales que obligan a todo ciudadano, incluso a través de la violencia, confundiendo las adscripciones de carácter voluntario como puedan ser las confesiones religiosas con las obligadas para todos en tanto que ciudadanos. En tal caso esa pretendida integración resulta imposible sin que renuncien a su propia concepción religiosa excluyente ¿Hasta qué punto una sociedad puede acoger sin disolverse y desaparecer a sus enemigos invasores que la rechazan?

Una versión más o menos economicista es que, debido a las tasas de reproducción europeas inducidas por las políticas woke junto a la creciente anomia y falta de interés por las responsabilidades sociales y laborales, resulta imprescindible traer inmigrantes digamos “útiles”. Pero lo que puede ser útil a corto plazo, ¿también lo será a largo? No aprendemos de anteriores experiencias históricas. Ni que decir tiene que una parte de la invasión actual ni siquiera por asomo pudiera calificarse de “útil” pues consume recursos escasos existentes sin aportar nada a la sociedad que les acoge salvo discordia, trastornos y violencia. Más importante que lo económico es lo de carácter social y político en la medida que afecta a la convivencia y paz social. Pudiera producirse un futuro reemplazo demográfico en que los cristianos quedásemos en minoría frente al Islam político con las consecuencias funestas que vemos en otros lugares.

Brevemente, cabe comentar algo más para aclarar el concepto de pluralismo que no es lo mismo que ser plurales. Así las castas de la India o las fragmentaciones tribales o las diferencias entre gitanos y payos, no son pluralismo. Existe un pluralismo como creencia en la medida que se basa en sus antecedentes históricos y en el principio de la tolerancia, que es lo opuesto a consentir. Así, por ejemplo, se valora que haya opiniones diferentes producto de la diversidad cultural ya existente en una sociedad y se rechaza el pensamiento único. Pero debe existir reciprocidad lo que no es el caso como ignoran o esconden Argüello y compañía. Antes no se trataba de fabricar esa diversidad como ahora, incluso imponiéndola.

Otra confusión habitual es la de tolerancia por relativismo. Precisamente si se es tolerante es porque se tienen conceptos claros o valores e inteligencia para comprender y voluntad para llevarlos a la práctica y defender lo que haya que defender. Por tanto no hay relativismo, sino comprensión de lo que pueda o no aceptarse de acuerdo con la propia identidad. Lo que si es relativo sería consentir. El que dé igual ocho que ochenta, o cristiano que musulmán, o bien no exista voluntad de defender lo que se cree deba hacerse. ¿Qué se puede esperar de consentidores complacientes incapaces de proteger el símbolo más importante del Cristianismo que es la cruz?

El pluralismo puede ser más o menos importante en una sociedad determinada pero no es un proyecto creador de diversidades como lo es el multiculturalismo, que aquí y ahora se plantea como una ruptura histórica con la civilización cristiana occidental. El multiculturalismo conduce a los Balcanes, como paso previo a un futuro califato en el continente europeo. Estas cuestiones son tan elementales que el señor obispo Argüello y demás compañeros debieran saberlas.

 

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3 COMENTARIOS

  1. Estos también ya sólo piensan en dinero. Todo se articula en torno al dinero, son unos comegambas más, reinventados como ONG para los «migrantes». Les preocupa muy poco el futuro a medio plazo, cuando entre degollamientos y el «progreso» arrebatándoles la gestión de la mercancía «solidaria» los vuelen por los aires como pretenden hacer con la cruz.

  2. «Crearemos una ilusión que será tan grande, tan inmensa que escapará a la percepción. Aquellos que la vean serán acusados de dementes.
    Nuestro objetivo se logrará gota a gota, de tal manera que jamás seremos objeto de sospechas. Esto también les impedirá ver los cambios cuando ellos ocurran. Trabajaremos juntos siempre y permaneceremos unidos por la Sangre y el Secreto. La muerte vendrá a aquel que hable» (Protocolos de los sabios de Sion)

  3. Pues resulta que estos Obispos reciben mucho dinero de Ong’s,de Cáritas y otras instituciones,instituciones políticas.
    Así que una vez el bolsillo lleno,pues ejecutan lo que les exigen los políticos marxistas.Donde más dinero se llevan es el lo de los inmigrantes,por eso sí son islamistas,pues bienvenidos.

    Mientras los cristianos son perseguidos y asesinados en todo el mundo,son capaces de instalar el Islam,en una especie de odio o anticristianismo,del que hacen oídos sordos,sin mover un dedo por los Cristianos y menos por los Católicos.

    Que al Estado y a los periodistas,no les importen las ofensas de los islamistas,en base a una libre interpretación de la Constitución,no nos extraña están bien pagados y son comunistas.El Catolicismo ya no es la religión oficial del Estado,dentro de poco no celebrarán la semana Santa en Andalucía.

    Y el magnífico edificio de Cualgamuros,será reconvertido en una discoteca,un Templo del Mkultra.La historia de España también destruida de un plumazo.
    Como a las periodistas todavía no las han violado…o quizás es lo que desean.

    Prohibido rezar el Rosario…pero lo otro no.

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